Denuncias y contra denuncias

Eliécer Cárdenas E.

107

Deplorable resulta que, en los últimos días, las denuncias contra la corrupción, se conviertan en una especie de armas políticas que parecen neutralizarse entre sí, y crean de hecho una atmósfera de sospecha y desconfianza respecto a esas denuncias, que se supone se hallan encaminadas a detectar los presuntos actos de corrupción, vengan de donde provengan.
En el último caso “Arroz Verde”, la polémica se ha disparado entre los investigadores particulares de estos hechos que tienen que ver con el financiamiento de algunas campañas electorales del anterior gobierno, dentro de la trama de Odebrecht y otras empresas. Sin embargo un personaje cercano al régimen actual ha disparado sus dardos contra los denunciantes, acusándolos justamente de actuar “corruptamente” en estas inculpaciones, porque se habría mutilado interesadamente estas denuncias. Uno de los aludidos de esta mutilación ha respondido a su acusador amenazándolo con enjuiciarlo penalmente por ser supuestamente “mentiroso” y tratar de ocultar pecados de este gobierno.
Así, la ciudadanía mira estupefacta estos cruces de acusaciones, que desmoralizan a la sociedad entera, ya que al parecer no se puede confiar ni siquiera en los presuntos “anti corruptos”. De hecho, denunciar la corrupción se ha convertido desde hace muchos años en el arma política favorita para desprestigiar a una administración, y en América Latina abundan estos ejemplos. Conviniendo que la corrupción es una realidad evidente, generalizada y mayoritariamente impune, el arma política de las denuncias sobre la corrupción, en no pocas oportunidades consigue precisamente el efecto contrario, ya que con clamorosas escenografías que denuncian con nombres y apellidos a los presuntos corruptos, prácticamente les advierten a estos que deben fugar lo más pronto posible, en un deprimente guión que vemos a cada momento repetirse: denuncia, contradenuncia del o los inculpados, y su inmediata salida al exterior. ¿No sería mejor abstenerse de shows mediáticos, presentar discretamente las acusaciones a la Justicia y que esta haga lo suyo sin aspavientos y aprehendiendo a los presuntos responsables, antes de que se fuguen? Decimos nomás. (O)