Un trayecto espinoso

CON SABOR A MORALEJA Bridget Gibbs Andrade

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A propósito de la cobertura periodística de Hinostroza a la excanciller en su viaje a África, ha surgido una patente incomodidad en el ámbito periodístico. ¿Es ético que un periodista mezcle su profesión con sus actividades empresariales? El trayecto espinoso de Espinosa se remonta a 2007, año en que se adhirió servilmente al correísmo. Transitó sin pena ni gloria de un ministerio a otro hasta qué, en 2014, fue nombrada Representante Permanente del Ecuador ante la ONU, en donde en 2016 defendió el caso Assange. En el presente gobierno fue nombrada nuevamente Canciller, defendiendo desvergonzadamente a Nicaragua y Venezuela. El actual canciller, tiene la obligación de denunciar las ilegalidades que cometió Espinosa al nacionalizar a Assange: falsificando firmas, inventando la existencia de Chaupicruz – esta parroquia ya no existe- y pisoteando la ley para entregarle un estatus diplomático para que este huya a Rusia.
Su ejercicio público ha estado plagado de irregularidades. Mintió sobre su título de PhD; quien falsifica un título es capaz de todo… Como ministra correísta estuvo involucrada en la desaparición del informe del asesinato del general Gabela; no le importó que las FARC hayan ejecutado al equipo periodístico del diario El Comercio, usó dinero público para promocionar su candidatura a la ONU -mientras hay niños que reciben clases en covachas con piso de tierra, y damnificados que aún duermen bajo carpas-. Sin embargo, el país sí cuenta con recursos para pagar los 17.000 dólares que ella requiere para su manutención y los 4.000 a un exvicepresidente, sentenciado por corrupción. Ante las protestas sobre este reportaje “amarrado”, de angas o de mangas saltó su compañero sentimental, pupilo sobresaliente del criminal Daniel Ortega. ¿Qué calidad moral tiene este individuo para reclamar, si como secretario del licenciado, en una grabación, desveló el fraude a la voluntad popular en las últimas elecciones? Entre delincuentes se cubren y se defienden…
Hinostroza fue una contumaz opositora de Correa. Hoy, sorprende su evidente apoyo hacia una funcionaria corrupta, justamente cuando se tramita un juicio político en su contra. Metió la pata y, con ello, su credibilidad se fue al suelo… (O)