El mundo de la microvida captada en color y forma por Marco Martínez

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Marco Martínez, el artista, junto a sus obras que estarán expuestas por esta temporada. LCC

Unos pocos segundos bajo el agua del mar, superando el peligro de ahogarse, marcaron una parte de la acción de Marco Martínez en el arte pictórico. En ese tiempo, muy corto, encontró en lo profundo un paraíso de color, de vida. Salió del agua pero esa imagen sublime quedó en su memoria para siempre y entonces, pasó de ser un hecho de susto, a un mundo de gusto por el arte.
Muchos de los peces que vio allí ahora están en sus obras que forma parte de “Crypticum”, pintura de una cromática nada abundante, Marco Martínez trabaja con la economía del color, pero es un empedernido en lograr texturas. El último trabajo pictórico del artista de llama “Crypticum” y la muestra con las obras que están dentro de ella se abre hoy, a las 19:00 horas, en el Salón del Pueblo. Marco toma ese antiguo término latín para aludir a la labor que realiza no con lo evidente y lo “estéticamente racional” sino con el moverse en el mundo de lo encubierto.
Las pinturas de Martínez son de gran formato, algunos polípticos, otros individuales. En cada uno de esos se retrata parte de la microvida que de la tierra: insectos, escarabajos y otras especies que, por no ser grandes, tan grandes como ciertos mamíferos, permanecen desapercibidos, encerrados en es cripta.
Juan Pablo Moscoso, en su visión crítica de la obra, dice que el autor la analiza desde dos escenarios: el primero se debe a las limitaciones físicas para conocer estas especies, el acceso físico a sus hábitats es restringido o al menos complejo para el observador común; y, segundo, recurre a la investigación bibliográfica.(BSG)-(I).

CÁPSULA
Investigar la ictiología y entomología, en el mar y en la tierra, son la base para pintar la riqueza en el planeta. Se descubre un microcosmos no tan visible.