Más de cien máscaras de 16 países en la galería Saladentro

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Diversos países y diversas regiones de Ecuador representadas a través de la máscara por medio de una exposición. PSR

Hay máscaras colgadas por todas las paredes de la sala de exposición. Son muchas, unas 100, llegadas de 16 países de América, África, Europa, Asia. Algunas traídas por el mismo Diego Jaramillo, coleccionista de estos elementos artísticos y culturales y otras aportadas por amigos y conocedores.
Son máscaras rituales, festivas, ceremoniales. Es un arte que escapa de cualquier concepción ornamental. Muchas fueron usadas por quienes sabían cómo portarlas, concebirlas, exhibirlas, o personificarlas; antifaces que cumplieron un rol y ahora son parte de una reserva artística.
La museografía para “Máscaras”, exposición que se abre hoy, a las 19:00 en la galería Saladentro, (paseo Tres de Noviembre y Bajada de Todos Santos) está definida por sus diversos motivos. Es de ver las zoomorfas, realizadas con madera y de muchos colores. Perros, monos, lobos, corderos, con concepciones diversas, traídas de Tigua y otras regiones del país.
Otra sección enseña máscaras que han cruzado miles de kilómetros para llegar desde Corea, Japón, Suiza y Venecia. Su arte da cuenta de la geografía y cultura diversa del planeta.
Una máscara nos lleva al África. Hay imágenes bien esculpidas, talladas y pintadas traídas desde Marruecos, otras subsaharianas; algunas de ellas se caracterizan por alargadas, de mentón terminado en punta.
Hay otras de Guatemala; de Cuba, para las celebraciones y rituales yorubas; además, una reliquia del carnaval de República Dominicana, fiesta de enorme consonancia para ese país.
No puede faltar la de México. Así también de Argentina y Chile, especialmente las propias de las comunidades mapuches, elaboradas en madera y algunas en papel maché. La cualidad de ellas: antropomorfas y antropo-zoomorfas.
La creatividad humana sumada a la nobleza de la madera que se fusiona con metal y otras materias son fórmulas que permiten lograr piezas irrepetibles, únicas. Qué decir de las máscaras propias de las fiestas paganas–religiosas de algunos países de América Latina como Perú. Llegaron de Cuzco, de Bolivia y las hay del Ecuador.
Vaya a Saladentro, vea una parte de la infinidad de máscaras que tiene el cantón Píllaro para su típica “Diablada” que se realiza del Primero al 6 de enero. Máscaras de muchos cuernos, astas sacadas de los camales que adquieren significados festivos, rituales, y ceremoniales.
Hay que ver las máscaras del carnaval de Oruro, Bolivia y otra de Puno. Una de ellas se exhibe en un pedestal. Es una máscara de muchos colores, de brillos, con un cargamento de elementos míticos, simbólicos, alegorías que son parte de las concepciones culturales andinas. Rostros casi góticos, de dientes grandes, de pómulos anchos. Es mejor verlas.(BSG)-(I)

Las de esta tierra
Las “caretas” que son propias de las fiestas cuencanas de Inocentes y fin de año están en la muestra. Máscaras de malla y, claro, en un fondo blanco con cintas de colores están máscaras ecuatorianas de payasos o personajes de la fiesta de la “Mama Negra”.
La afición de armar una colección de máscaras nació de esas pintorescas cosas que vio en Pujilí o en Píllaro, luego se extendió el interés por traer máscaras de otros países. Acercarse a la máscara fue investigar y saber sobre el personaje que representan, el rol que juega en la fiesta o celebración ritual.
La apertura de la muestra se combina con el conversatorio en el que participarán: María Eugenia Moscoso, Jorge Villavicencio y María Augusta Vintimilla.(BSG)-(I)