Falta de dinero para poder alimentarse, vestirse…

María Tenemaza, adulta mayor, antes trabajaba en tareas de agricultora. Es madre de un hijo, que ya no vive con ella. Su economía depende de la limosna.

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María Tenemaza, de 85 años de edad, comparte su experiencia al vivir diariamente de la mendicidad. ACR

En Cuenca, en la actualidad, todavía persisten casos de personas que viven en total indigencia; varios de ellos, son adultos mayores que recorren las calles pidiendo caridad para su sustento económico diario, esta es su única fuente de ingreso financiero.

Un gran porcentaje vive solo, no tiene seguridad social, ni respaldo de nadie. Su falta de medios para alimentarse, vestirse, curarse, etcétera los obliga a mendigar de lunes a domingo.

Esta realidad ecuatoriana se mantiene, y es paralela a la nueva que durante los últimos tiempos han ido generando los compatriotas venezolanos que no tienen empleo y también se ubican en las calles de la urbe a pedir ayuda económica.

Esto ocurre, pese a la intención del gobierno ecuatoriano de recuperar la economía, según resaltó el Ministro de Finanzas, Richard Martínez:

“sostenemos cada paso que damos en cuatro pilares de nuestro plan de prosperidad: consolidación fiscal y estabilidad monetaria; igualdad de oportunidades para los más vulnerables; protección social, empleo y reactivación productiva; y, manejo eficiente y transparente de los recursos públicos. Poco a poco vamos ordenando la economía y la estamos recuperando”.
Este Diario acompañó en parte de su recorrido diario a María Tenemaza, de aproximadamente 85 años de edad, mujer de cabellera blanca, pollera y que camina descalza, recorre calles céntricas como la Simón Bolívar, pidiendo limosna.

A continuación se transcribe la entrevista que concedió a este medio de comunicación:

¿Por favor, cómo se llama y qué edad tiene?

Los años, niñita linda, corazón de oro, no le puedo dar porque no tengo yo la partida de nacimiento, especialmente en el Registro Civil.

¿Cómo hace para caminar sin zapatos…no duele, no lastima los pies?

Desde chica me he acostumbrado y así soy, entonces…lo que digo: la ropa dura, pero el estómago no espera, como usted también ha de hacer experiencia. Así duela, carne de perro lamiendo, lamiendo, sana.

¿Es caro comprar un par de zapatos?

Claro, valen cinco dólares, son cinco dólares.

¿Por donde vive, trabaja en alguna actividad?

Vivo por Miraflores. No trabajo, ya no hay fuerza, antes yo trabaja solo en agricultura, yo no se lavar, coser, planchar, cocinar, ni barrer, nada de eso.

¿Tiene familia?

Mi familia…pero ya son cada cual, madrecita linda, como su merced también habrá tenido a su papá y ahora ya cada quien tienen su familia, ya son cada cual ¿verdad? entonces asimismo es.

¿Cómo hace para sobrevivir a diario?

Le hablo la verdad, pido la caridad, extiendo la mano; y, sí me dan, Dios les pague, ahorita ya tengo un poco más, con que haga dos dolaritos ya tengo para comprar alguna cosita. Y tengo que sacar para la luz porque yo uso espelma, y verá que la espelma camina rápido.

¿Usted recibe el Bono?

No. Mas bien ni me hable del Bono porque me parece que son contrarios míos, porque este maldito gobierno que vendió nuestro Ecuador, es como si yo le quitara su casaca ¿será bueno?
No recibía el Bono desde un comienzo porque yo sabía lo que este maldito gobierno iba a hacer, antes que se siente yo les decía: oigan no botarán por Correa porque es comunista, perdido y la gente tonta no hizo caso, bien hecho digo yo, aunque contra mí también viene toda la situación económica. (ACR)-(I)