Artista Kléver Moscoso se defiende de un juicio penal

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uan Carlos Salazar Icaza, abogado y el artista Klever Moscoso, durante la conferencia donde anunciaron el hecho. PSR

El próximo martes 14 de mayo se realizará la audiencia preparatoria de juicio contra el artista cuencano Klever Moscoso, quien enfrenta un proceso penal iniciado por el Estado ecuatoriano a través del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y la Fiscalía, quienes lo acusan de “tenencia y comercialización de obras patrimoniales”.
El proceso judicial nació a finales del 2018 con investigaciones judiciales que se realizaban en Quito, al momento en el que se ubicó en una tienda de antigüedades el fragmento del cuadro “La humillación de San Francisco”, que fuera sustraído en el 2016 de las bodegas del convento San Francisco, en Quito, y que Moscoso adquirió hace dos años a través del portal OLX. Un supuesto sacerdote ofertaba la obra como herencia familiar.
Juan Carlos Salazar Icaza, abogado defensor del artista cuencano, señaló que su defendido no conocía que se trataba del fragmento de un gran cuadro y tampoco del origen ilícito, es decir, que dicho óleo era parte de una pintura robada hace tres años.
El vendedor usó un seudónimo, se presentó como sacerdote “Hermano tal…” y por ese fragmento Moscoso pagó 500 dólares. Después lo vendió a otro ciudadano en 700 dólares, éste, a su vez, la comercializó a la dueña de la tienda de antigüedades de Quito. En el allanamiento, esta persona fue detenida y explicó cómo llegó el cuadro a sus manos, conectó a la policía con quien se lo vendió y este con Klever Moscoso.
El comercializador de la obra nunca detalló el año de la misma porque justificó, verbalmente, que la heredó pues pertenecía a su familia y se deshacía de ella por necesidad de dinero para terminar sus estudios de Teología.
Salazar dijo que, en el análisis del fragmento, los peritos especificaron: “es muy difícil determinar si la obra es o no antigua, porque tiene una intervención agresiva en más de un 40 %; es más, se hizo un análisis químico para determinar que es parte de la obra grande”.

Los implicados
Por el momento hay cuatro implicados en el caso: tres compradores que ya están procesados y el vendedor original. Las investigaciones continúan para dar con el paradero del individuo que entregó la obra a Moscoso, se sabe que sigue en Quito. El abogado Salazar se reservó los nombres por dos razones: una, porque ya se abrió una investigación paralela frente a quién sería el vendedor de la pintura; y dos, por respeto al sigilo de la investigación y la dignidad de las personas.(BSG)-(I)

LA LEY…
Por esta situación, Moscoso enfrenta un proceso penal dirigido por la Fiscalía General el Estado, frente al tipo penal previsto en el artículo 238 del Código Orgánico Integral Penal, que establece una sanción de cinco a siete años de pena privativa de la libertad; pero al estar más de dos personas procesadas, la pena podría ser de siete años más el tercio, esto es alrededor de 10 años.
La obra sustraída y de la que se sacó el fragmento estaba inventariada por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC). El registro del INPC constaba en la otra parte del cuadro, no en la vendida. Hasta ahora no se recibe un pronunciamiento de algún personero del Convento de San Francisco de Quito. (BSG)-(I).

CÁPSULA
Cuando se compra una obra que es parte de un patrimonio familiar, una herencia en especifico, el principio de confianza es supremo.