Veinte bocaminas ilegales en Ponce Enríquez

Cerca de la zona de extracción del material aurífero se encuentra el río Gala

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Los militares encontraron 20 bocaminas.

En diciembre de 2018, personal militar de la provincia de El Oro ya había intervenido en Pucul, una zona ubicada en la parte alta de la comunidad de Shurimal del cantón Ponce Enríquez. Allí, un grupo de personas no identificadas habían construido ilegalmente cinco bocaminas para extraer material aurífero. Sin embargo, tras la presencia de los militares, los ciudadanos huyeron y la mina fue clausurada.

Cinco meses después, las autoridades policiales y militares conocieron que a Pucul habían regresado varias personas para activar la mina, por lo que la tarde del lunes se realizó un operativo para volver a intervenir. No obstante, esta vez se encontraron con tres campamentos, 20 bocaminas, dos generadores de luz, 200 sacos llenos de material aurífero y 120 galones de gasolina.

Las personas que se encontraban en el sitio volvieron a huir, por lo que no se les pudo identificar. Sin embargo, Lady Yépez, jefe político de Ponce Enríquez, explicó a este diario que al parecer los pobladores de la zona estarían involucrados en el extractivismo.

Investigaciones

Tras las pericias en los campamentos, se conoció que para construir las bocaminas no se utilizó material explosivo sino picos y taladros eléctricos. Se cree que luego de la construcción, las personas habrían sacado hasta 1000 sacos con el material aurífero por medio de poleas.

“El lugar en donde se intervino es un lugar de difícil de acceso. Por eso se aprovechan de esos lugares. Para llegar a la zona de los campamentos se debe caminar una hora y media luego de viajar una hora y media en carro. Son tres horas que toma llegar hasta estas zonas altas. Por eso es difícil la identificación de los campamentos”, explicó Yépez.

La jefe política dijo que los campamentos eran un peligro porque están cerca del río Gala, el cual es unas de las fuentes de agua más importantes de Ponce Enríquez.

“Lo que más nos preocupa es que la utilización de material explosivo. No se ha detectado la contaminación del río, pero estamos hablando de minería ilegal, lo que podría provocar la contaminación”, dijo Yépez.

Con los datos recogidos en la zona, la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM) deberá realizar la denuncia en la Fiscalía para identificar al propietario del terreno en donde se construyeron los bocaminas, ya que el dueño es el que debe cerrarlos.

Mientras tanto, personal militar de El Oro (por la cercanía que hay entre esa provincia y Azuay) se asentó en la zona para evitar la presencia de los grupos dedicados a la minería ilegal. (AWM)-(I)