El Señor de Belén

María Rosa Crespo

254

En Turi se encuentra la gruta del llamado “Señor de Belén” relata una antigua historia que la escultura fue llevada en procesión a la Catedral pero pesaba cada vez más al pasar sobre el puente de Ingachaca situado en el río Tarqui. Sin embargo los fieles consiguieron llevarlo a la ciuadad, al día siguiente el Cristo había desaparecido de la Catedral, se lo halló en el santuario de Turi, este mismo fenómeno ocurrió dos veces más, estaba más a gusto con los campesinos que en un santuario urbano. Desde hace muchos años se ha mantenido siempre en esta parroquia y nadie ha internato llevarlo a Cuenca. Honorato Vázquez, el multifacético escritos cuencano olvidado por las nuevas generaciones, publicó en una revista ecuatoriana el relato que lleva por título “La cueva del Señor de Belén”, fechada el 24 de diciembre de 1892, el contenido hace referencia a la historia de una luz siempre prendida en la gruta milagrosa y a un rondador depositado a los pies del crucifijo. En la actualidad se levanta una escultura elaborada con las piedras del Cojitambo, la imagen posee rasgos indígenas, las llagas de sus rodillas semejan dos pequeños soles. En los meses de diciembre y enero acuden muchos romeriantes indígenas y mestizos, adornan la gruta con fotografías de familiares, ausentes, cruces de espigas, lana, huesos de sus animales; a cambio llevan la tierra milagrosa extraída de la gruta destinada a múltiples usos. (O)