Plegaria por el empleo

Gerardo Maldonado Zeas

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Por los jóvenes que hicieron fila pretendiendo ingresar a la universidad, y no lo consiguieron por la limitación de cupos; por los profesionales, quienes con varios títulos en la mano constataron en las empresas de colocación el descenso de la demanda de empleo; por los incluidos en el nefasto sistema del contrato ocasional, con plazo sin retorno. Por quienes, en el sector público, se quedaron con nombramiento provisional por varios años y ahora están desempleados; y, por los que ganaron un concurso para alcanzar la estabilidad laboral estipulada en el Art. 228 de la Constitución obteniendo nombramiento permanente, pero igual, fueron echados a la calle.

Por la clase “sánduche” de este país, en la cual se ubican los jóvenes sin acceso a trabajar por la falta de experiencia, y por quienes pasan de los 45 años, con una mochila de gran sabiduría, pero ya están “viejos” para laborar. Por aquellos, que cuentan los meses para jubilarse, si hasta la llegada del día esperado las condiciones no cambian; o por quienes pretenden regresar al país para reunirse con los hijos encargados a los familiares. Por los desempleados, y subempleados del Ecuador.

Por todo este conglomerado de personas que ya pasa del 60% de la población económicamente activa, es urgente realizar reformas a la Constitución, Código de Trabajo, Ley orgánica de servicio público, y Ley de empresas públicas, que ofrezcan condiciones laborales, a lo mejor no las más óptimas bajo la correcta lógica de la aspiración remunerativa y de carrera, pero con dignidad, para no seguir alimentando ese deambular de ciudadanos con mirada perdida y con tristeza infinita al ver pasar los meses y años, sin solución al problema de la falta de empleo.

Dos esfuerzos combinados son necesarios. Que los dirigentes sindicales comprendan que ellos no representan a la gran masa de carentes de empleo; y, el compromiso amplio del gobierno y empresarios para garantizar el orden jurídico y no retroceder en derechos, dentro del amplio concepto de la flexibilización laboral. El país no aguanta más!! (O)