Anfibios crean ecosistemas sanos

En simposio internacional, expertos comparten experiencias relacionadas con la conservación.

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Un Terrario de Anfibios que simula el hábitat de estos se inaugurará mañana. Se exhibirá una nueva especie de Cuenca. LCC

La presencia de los anfibios (ranas y sapos) en una zona indica que el agua no está contaminada y que tiene las características necesarias para la vida. De ahí la importancia de cuidar estas especies.
“Cuando hay anfibios significa que los ecosistemas son saludables…”, explicó Pablo Larco, coordinador nacional del Proyecto Conservación de la Biodiversidad de Anfibios Ecuatorianos y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos (PARG) que lidera el Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE).
El especialista es uno de los ponentes que desde ayer participa en el Primer Simposio Internacional sobre Conservación de Anfibios que se efectuará hasta mañana.
Pero a más de ser sensores de la calidad del ambiente, últimamente se ha descubierto que en las secreciones de la piel de los anfibios existen moléculas con alta actividad biológica que pueden usarse para desarrollar antibióticos, analgésicos y antifúngicos (anti hongos) y otras medicinas.
“Las medicinas que podrían generarse a partir de las secreciones de anfibios incluso generarían recursos económicos significativos para el país…”, mencionó Larco. Sin embargo, las investigaciones toman muchos años y sobre todo se requiere de grandes recursos económicos para lograrlo.

Investigación

La fauna de anfibios del país es la tercera más diversa en el mundo con 609 especies registradas, de las cuales más de 250 son endémicas “y cada día se descubren otras especies”, afirmó Larco.
Carolina Proaño, docente titular y Directora del Laboratorio de Biología Molecular y Bioquímca de la Universidad Regional Amazónica IKIAM, detalló que las investigaciones que hacen en la universidad se centran en la caracterización de compuestos con actividad antimicrobial de las secreciones de anfibios, que no es lo mismo que desarrollar antibióticos. Para el proyecto PARG se trabaja con cuatro especies, acotó.
Si se desea crear medicinas se requiere mayor inversión económica, pues se cuenta con recurso humano, que será el principal elemento para las investigaciones, pero también se requiere de dinero, ya que se cuenta con la infraestructura.
“Si hubiesen los recursos se podría pensar en desarrollar el producto, ya que hay moléculas de los anfibios que se prueban para aplicaciones médicas…”, dijo. El simposio continuará hoy con una visita técnica al Parque Nacional Cajas y Bioparque Amaru para conocer las experiencias locales en la cría de anfibios en peligro de extensión en laboratorio y en su propio hábitat, que son parte del proyecto PARG. (PVI)-(I)

Proyectos de conservación

La destrucción del hábitat de los anfibios causada por la deforestación para convertirlas en tierras agrícolas o urbanizaciones es una de las principales amenazas. También las especies invasoras como la trucha o tilapia, el cambio climático, entre otros los afectan.
Para contrarrestar esto, el Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE), trabaja en la crianza de los anfibios en territorio y la cría en cautiverio.
Por ejemplo, más del 30 % de las especies de anfibios del Ecuador están en un Banco de Vida de Centro Jambatu, producto de las expediciones realizadas.
Además, mañana, a las 17:00, en el Museo de la Ciudad, en las calles Benigno Malo y Gran Colombia se inaugurará el Terrario de Anfibios que presentará una especie nueva descubierta en Cuenca. (PVI)-(I)