El sentimiento del recuerdo en el reencuentro

Ayer, cientos de mujeres fueron parte del desfile de la Unidad Educativa Herlinda Toral

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Florinda Palacios, Inés Arteaga y Dora Palacios fueron parte del desfile. Ellas se graduaron en la década del 40 y 50.

Abrazos, besos, sonrisas: lo que deja el reencuentro. Y luego: los recuerdos, la historia, el pasado y la preguntas que no pueden faltar: ¿qué has hecho? ¿qué haces? Toda esta mezcla de sentimientos e incógnitas han llegado a través de los desfiles, que en Cuenca, en los últimos años, se ha vuelto una constante.

Para sentir, para preguntar y, sobretodo, para recordar, la administración de la Unidad Educativa Herlinda Toral organizó un desfile la mañana de ayer por sus 95 años de fundación: más de 1.000 personas se reunieron en el parque de San Blas para reencontrarse y hablar sobre lo que fue su paso por uno de los colegios más antiguos de la ciudad.

En el reencuentro estuvieron mujeres de todas las edades, entre ellas Isabel Villapauta, una mujer de 91 años, quien le dio a su hija un papel con los nombres de sus compañeras de colegio, tras enterarse de que se iba a realizar un desfile.

“Mi mamá siempre fue muy apegada a su colegio. Cuando se enteró sobre el desfile nos dijo que quería ser parte de él. También nos dio un papel con los nombres de sus compañeras, con la esperanza de ver a algunas de ellas”, dijo la hija de Isabel.

Isabel recibió dos títulos tras completar sus estudios en el colegio Herlinda Toral. El 25 de julio de 1945 se graduó como profesora de corte y confección, y como profesora de bordado a máquina. Los documentos que la facultaron como docente aún los conserva en perfectas condiciones porque sabe que esas hojas le sirven para la añoranza.

Las ochentonas”

Previo al desfile, varios jóvenes se acercaron a uno de los carros alegóricos que estaba decorado con máquinas de coser y escribir. Pero, más allá de los artefactos, la curiosidad residía en tres mujeres que evidencian en su piel el pasar de los años: Inés Arteaga, de 83 años; Florinda Palacios, de 84 años; y Dora Palacios, de 88 años. Las mujeres estaban sentadas, juntas; hablando de su presencia.

“Para nosotros el colegio fue el segundo hogar. Las profesoras nos trataban con mucho cariño Aprendimos muchas cosas que luego nos ayudó mucho. Nos sirvió”, recuerda Inés Arteaga, quien se graduó en 1952.

A mediados del siglo 20, recuerdan las tres mujeres, en el colegio les enseñaron: sastrería, a bordar a mano y con máquina, y a elaborar ropa infantil. Además de aquellos oficios, a las mujeres también les enseñaron sobre las actividades comerciales.

“Eran las manualidades y el comercio. Nada más. Eso fue lo que nos enseñaron a nosotras, que somos las ochontonas. Estamos contentas de poder estar aquí y compartir nuestro pasado y lo que hicimos en el colegio”, dijo Arteaga.

Luego del desfile, las ex alumnas se dirigieron al lugar donde habían estudiado porque había mucho por decir aún. Resumir 10, 20, 30, 50 años, en media mañana, era imposible. (AWM)-(I)