¿Falta decisión?

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El gobierno nacional decidió dejar sin efecto una decisión que había tomado en torno a recalcular y con ello elevar la contribución de los ciudadanos al alumbrado público. La medida entró en vigencia y generó una ola de inconformidad ciudadana que se expresó especialmente a través de las redes sociales. A las pocas horas, el Ministro de Energía salió a señalar que la medida quedaba insubsistente y que los valores cobrados serían devueltos a los usuarios del servicio eléctrico. La medida adoptada y el casi inmediato retiro de la misma, se suma a una serie de decisiones o anuncios que el régimen ha hecho en los últimos meses y que han quedado insubsistentes a los pocos días ante la presión pública.
Una de las primeras medidas que luego de anunciada quedó insubsistente casi en seguida, fue la elevación de combustibles como resultado del retiro de algunos subsidios. La presión de la ciudadanía y sobre todo de los gremios de transportistas, obligó al régimen a retractarse. Vinieron luego anuncios sobre el tema de la seguridad social y, como es natural en estos casos, el solo enunciado de la posibilidad de cambios generó una ola de reacciones que se da en estos días y amenaza con continuar. Hoy a esas medidas anunciadas y en seguida retiradas se suma la de la elevación de los valores que los usuarios del servicio eléctrico pagan por alumbrado público.
Cambiar de criterio cuando los argumentos contrarios son sólidos es bueno y deseable. Muestra que un gobierno está abierto a escuchar a la ciudadanía y a rectificar. Peso si esas rectificaciones se dan en un amplio número de medidas, muestra cuando menos dos cosas. O las medidas anunciadas carecieron de estudios y bases sólidas o el gobierno muestra una peligrosa debilidad que puede terminar inmovilizándole. El país necesita cambios urgentes en tema de subsidios, en la seguridad social y en legislación laboral que permita crear empleo, cambios que requerirán decisión y firmeza.