El libro

María Eugenia Moscoso Carvallo

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El libro -invaluable protagonista de esta semana, que está por concluir- y que, pese al asedio permanente de los textos digitales, no podrá ser desplazado, nunca. Las bibliotecas siguen vigentes acumulando conocimiento y multiplicando a los lectores, aunque el mundo de lo gráfico-visual capte a una mayoría significativa. En esta ocasión, al destacar al libro en el día en que Shakespeare o Cervantes dieran vida a esta celebración, consignamos el aniversario noventa de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit que, con sus centenas de miles de libros, asistió y asiste a cada uno de quienes pasamos por las aulas de la Pontificia Universidad Católica de Quito y de todos aquellos buscadores del saber. Hoy ha sido nominada como Centro Cultural, repositorio de la memoria histórica de la ciudad y del país. En esta perspectiva bibliográfica, un libro -entre muchos- puestos en circulación en Cuenca, en los últimos tiempos merece, en el marco de esta celebración, ser nombrado, por su extraordinaria factura editorial y gráfica y por sus textos ilustrativos. Me refiero a “La Ciudad Transfigurada”, publicación que recoge el trabajo de la XIII Bienal de pintura de Cuenca, “Impermanencia”, presidida por Cristóbal Zapata y con la excelente dirección del diseñador Juan Pablo Ortega. !El libro en su día, ha encontrado lucidas resonancias! (O)