El IESS

Hugo Darquea López

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En estos días se ha retomado la crisis del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social con los anuncios de su principal personero para encontrar el camino de solución a la problemática que le aflige, habida cuenta que son sus afiliados y jubilados quienes realmente sufren de la precariedad y falencias de las prestaciones que por Ley debe atender
Lo justo es rescatar al IESS, recuperar los más de nueve mil millones de dólares tomados por el gobierno de Correa con pretextos que ocultan los propósitos reales del desvío de su patrimonio, y desde luego, dimensionar mediante una auditoría estricta. el daño causado con la eliminación del 40% de aporte del Estado para el fondo de jubilación, y con eficacia técnica, proceder a su reingeniería en función de su autonomía integral. El IESS pertenece a sus afiliados y jubilados que aportaron y aportan para sus prestaciones y la cobertura de sus objetivos, eminentemente sociales. Aquí no se trata de ofender a nadie ni de inculpar a quien nada tiene que ver con su descalabro sino responsabilizar a los autores, cómplices y encubridores de su quiebra. La justicia tiene la palabra.
En el momento oportuno, se advirtió del mal manejo de la Institución, que debe ser fiscalizada con el rigor de la ley. Nada puede justificar el abuso del patrimonio ajeno, reunido con sacrificio y templanza durante decenios de vida. Es la hora de tomar las acciones necesarias, para recuperar esos fondos patrimoniales y establecer las soluciones pertinentes en función de la dimensión de sus prestaciones. Los derechos de sus legítimos dueños, sus afiliados, son irrenunciables e intangibles. (O)