El sello de la indiferencia

Viviana Bernal Estrada

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La percepción de seguridad ciudadana advierte un incremento en la dinámica delictiva local; tanto las denuncias como las primicias en los noticieros, avizoran de una conducta que genera progresivamente una alarma colectiva. Mientras los habitantes de una ciudad no actuemos en corresponsabilidad, no bastará con exigir mayor seguridad y justicia.
El sello de la indiferencia se impregna cuando el problema es ajeno y no soy YO a quien le despojaron de algo material o le arrebataron una vida. Al observante le importa convertirse en silueta imperceptible tanto como ocultarse tras un dispositivo móvil sin imaginar que en su momento pudo haber sido el héroe de algún relato, un ejemplar ciudadano que en casual corresponsabilidad venció a la indiferencia y contribuyó a que la vida de su semejante continúe.
Las ciudades más seguras son aquellas que cuentan con los recursos adecuados para seguridad, sin aminorar ni ponderar; sin embargo, mientras mantengamos en nuestro imaginario la idea contraria, nada será suficiente para avivar la buena práctica de la corresponsabilidad ciudadana. Señores, no basta con ser temporales en campañas y cadenas que nos tocan el alma según el ánimo con el que despertamos. (O)