¿Cómo llegan los libros a las librerías y a las manos de los lectores?

Distribuidoras, editoriales, librerías, papelerías, autores entran en la cadena de comercialización de los libros.

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En Librimundi Cuenca se encuentran todas las obras que se dispone en otras ciudades, el mercado del libro creció en Cuenca. LCC

La cadena del libro se forma con estos eslabones: escritor, editor, el distribuidor para las librerías y finalmente el lector-consumidor. En Ecuador, la Cámara del Libro en su sitio web da cuenta de la presencia de 68 distribuidoras en el país y un igual número de editoriales, incluidas en la línea editorial algunas universidades.

Representantes de librerías locales señalan que en el mercado ecuatoriano hay dos grandes distribuidoras: Editorial Océano Ecuador, el principal distribuidor de contenidos editoriales en el país; y El Libro. Estas importan la mayor cantidad de libros anualmente y se encargan de ponerlos en librerías, papelerías y puntos de venta. Cada librería o papelería reporta las ventas, pero este reporte no refleja el índice de lectura, pues la gente lee en bibliotecas y otros espacios.

En cuanto a los niveles de lectura en el país, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, mantiene sus estadísticas del 2012. Cosa igual sucede con la información del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, Cerlalc, que no actualiza los datos. Su página muestra el índice de lectura en Ecuador del 2017, donde enseña que ese afán por leer en el país llega al 43% frente a porcentajes que superan el 77% en el resto de la región.

En el mercado del libro se registran obras que llegan a Quito y Guayaquil mas no a Cuenca y tampoco a otras ciudades donde las librerías son escasas. La ausencia de esos títulos en Cuenca no es problema de hoy, explica Belén Reibán de Librimundi; el stock que enviaban a Cuenca una vez abastecido el mercado de Quito y Guayaquil no va más, el incremento de la demanda de libros en esta ciudad permite que las distribuidoras e importadoras negocien directamente con Cuenca y abastecer de las obras que los lectores buscan.

“Estudiamos el mercado que es una tendencia a nivel mundial, hacemos una apuesta más segura, la poesía y su boom juvenil, por ejemplo. Gracias a la internet y a las aplicaciones, los públicos se actualizan en los libros más recientes, los que salen al mercado, por eso piden y, en torno a esa difusión se definen los productos, afirma Reibán.

El trabajo desde una editorial

En el caso de las editoriales, se toma la experiencia de Librerías Nacionales Salesianas – Editorial Don Bosco que tienen dos líneas: El texto escolar y el Plan de literatura infanto-juvenil. En el texto escolar, LNS tiene una producción propia para un mercado particular. Los textos escolares de gobierno es lo fuerte y allí se realiza para temporada Costa aproximadamente 160.000 textos, año y de cada materia.

Verónica Marcillo, Subgerente de Edibosco, señaló que LNS es editora de textos escolares, pero también es la autora de todos los libros de bachillerato que el Ministerio de Educación entrega para el sector público, una de las áreas de la sección básica de ciencias naturales. Este año, LNS imprimió para la Costa 1.700.000 libros; y para la Sierra imprimirá 2.600.000 libros.

En el plan literatura infantil y juvenil la estrategia es renovar y presentar varios títulos diferenciales: cuentos de terror, poesía, relato policíaco, etc. LNS está tres años en ese mercado y ya acumulado 60 títulos, cada año se integran 12 títulos adicionales, al año se producen de dos a tres mil ejemplares por temporada, esto es una para Costa y otra para Sierra.

LNS trabaja con autores que dedican su trabajo de investigación en educación. Jorge Dávila Vázquez, Edna Iturralde y algunos más están entre los autores que publican con ellos. Abya-Yala, de Quito es la línea editorial que no llega a Cuenca, libros universitarios especializados en áreas de la sociología. (BSG)-(I).

La visión de las librerías

Germán Gacio, de Palier, señala que en Cuenca las tres grandes librerías han determinado su espacio de venta: Palier es atípica, dispone de libros de diversas ramas, pero su fuerte es la literatura latinoamericana, las artes, el ensayo. Su mercado apunta a un lector universitario. Por su cuenta importa libro de otros países latinoamericanos, obras que no están en el país, libros para hacer ensayos, tesis.

Librimundi dispone de varias temáticas: ciencia, empresarial, filosofía, sociología, literatura, entre otras ramas. Se alimentan de distribuidoras como Océano, Random House, Planeta, que se han posesionado en el mercado. Otros espacios de comercialización son: las editoriales, a través de los contactos ellas eligen en qué puntos vender; y las librerías -punto importante- porque piden el material a exponer y comercializar.

Punto de vista del escritor

“El mejor sistema de comercialización que hemos hallado hasta la fecha es el regalo”, dice Carlos Vásconez, escritor, para quien la distribución es, seguramente, la parte más engorrosa de la literatura, y más en la literatura ecuatoriana que carece de circuitos de comunicación e interrelación entre entidades públicas y librerías, lo que tijeretea el contacto con el público lector. El camino se va allanando, dice Carlos.

Las publicaciones de la Dirección Municipal de Cultura tienen varios canales de distribución. El autor recibe el 20% del tiraje de la edición por concepto de derechos de autor, y es quien decide si este porcentaje vende, obsequia o pone en librerías. Este es el único margen para la comercialización pues el 80% de libros editados por la Dirección de Cultura son de distribución gratuita. (BSG)-(I).