Plumas de pavo real

Josefina Cordero Espinosa

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En una Feria conmemorativa de la Fundación de Cuenca, llamó la atención la figura de un pavo real construido con láminas de hierro. Gran trabajo del artista para representar a esta ave hermosa originaria de la India traída a occidente por Alejandro Magno.

El pavo real por la elegancia, majestuosidad y policromía de su cola desplegada, ha llamado la atención de todas las culturas relacionándolo con la belleza, la gloria, la riqueza y la vanidad. En el cristianismo se lo pinta bebiendo en un cáliz o en una fuente, como símbolo de la Resurrección y la vida. Actualmente hay quienes lo vinculan con el ciclo solar cósmico.

En casa teníamos una pareja que cuidaba con afecto mi padre. Uno de los niños había llevado a la Escuela una pluma que llamó la atención de todos; sobre todo de un compañero grande y fuerte que bajo amenaza de golpearlo exigió al chico que le traiga otra cada día. El miedo le hacía cumplir y extraía del animal la que debía llevar, pasaron los días y la preocupación de que papá caiga en cuenta y se enoje pudo más y decidió revelarse: cuando el grandulón reclamó la pluma, el pequeño gritó “¡toma pluma!”, le propinó una patada en la canilla y corrió exclamando “me pica la pava, me pica la pava…”. El abusivo quedó con el sobrenombre de “Pava real”, que carece del plumaje del macho. (O)