Tottenham y Liverpool pasan a semifinales de la Champions

Una pérdida de la razón, un sentimiento de miedo, veinte minutos de locura, dos decisiones del VAR y un gol con el muslo de Fernando Llorente terminaron con el Tottenham Hotspur camino de las semifinales de la Liga de Campeones por encima del Manchester City, que ganó 4-3, pero cayó por el valor doble de los goles fuera de casa (4-4 en el global).

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NVR002. MANCHESTER (REINO UNIDO), 17/04/2019.- Fernando Llorente (d) y Victor Wanyama (i) celebran un gol este miércoles durante un partido entre Manchester City y Tottenham por los cuartos de final de la Liga de Campeones en el estadio Etihad de Manchester (Reino Unido). EFE/ Nigel Roddis

Tottenham

Un 4-3 en el Etihad Stadium que reflejó a dos equipos saliendo a tumba abierta, con miedo a perder, pero sin miedo a fallar y con las figuras de Raheem Sterling y Heung-min Son marcando diferencias, en un partido que acabó con el equipo del argentino Mauricio Pochettino en la semifinal de la ‘Champions’, en la que se medirá al Ajax de Amsterdam,

El control, la tranquilidad y el miedo dominó la ida. Atemorizó a jugadores, entrenadores y público. Cuando este miércoles sonó el ‘Hey Jude’ de los Beatles y ondearon los banderines al viento, algo hizo ‘click’ en la mente de los 22 protagonistas. Olvidaron lo que es el miedo, resetearon ese sentimiento de su existencia y jugaron como niños. Con errores, pasión y alejados de cualquier especulación que surge cuando las barbas tiñen las caras y la adolescencia da paso a la adultez.

Durante veinte minutos, el Etihad Stadium asistió a los instantes de fútbol más puro en años. Dos equipos que no pensaban en el marcador, que no se fijaban en lo hecho o en lo que quedaba por hacer. Jugaron, se equivocaron y se sucedió un torrente de goles.

El obligado, el City, se adelantó a los cuatro minutos cuando Kieran Trippier olvidó cubrir a Sterling en banda y este engarzó una pelota cruzada a la portería de Lloris.

La eliminatoria estaba empatada, pero eso no fue razón para que Aymeric Laporte encadenara dos errores y devolviera la ventaja al Tottenham. El francés no repelió bien un pase de Alli y dejó que Son definiese desde la frontal como si de un penalti se tratase.

Son, convertido en la gran referencia sin Harry Kane, era la estrella ‘Spurs’. Lucas Moura aprovechó otra indecisión de Laporte, le robó la cartera, se la dio a Eriksen y el danés se la entregó al surcoreano quien respondió al golazo de Sterling con otro zapatazo.

No habían pasado doce minutos y el City estaba fuera y estaba sorprendido. Replicar era seguir inmerso en la locura y tener a Guardiola al borde del infarto, pero otra vez los laterales del Tottenham igualaron la balanza.

Rose dejó solo a Bernardo Silva quien sacó un disparo que tocó en el lateral inglés y se coló junto a un ya vencido Lloris, colocando el empate a dos en el marcador.

El gol levantó a los ‘Citizens’, que volvieron a verse con fuerzas y favoritos en la locura del Etihad.

Más vivos, los celestes sacaron rápido una falta sin aparente peligro. Bernardo encaró a Rose, dejó de tacón para un De Bruyne que le dobló por banda y que puso un balón raso e imposible de cortar al segundo palo.

Sterling solo tuvo que empujarla para anotar el 3-2. El City seguía fuera, pero estaba más dentro que nunca. Conscientes de esto, el partido se enfrío. No hacía falta más enajenación, quedaban muchos minutos por delante para sopesar qué hacer. Sissoko se lesionó y en su lugar entró Fernando Llorente, fijando a los centrales del City con una referencia arriba. Otra locura decisiva de Pochettino. El español tuvo una en los segundos 45 minutos, con un remate de cabeza picado que escupió Ederson.

La ocasión de Llorente llegó después de que Lloris salvase a los suyos con un par de paradas de mérito que no disolvían el hecho de que el City ya se estaba comiendo al Tottenham.

La ocasión de Llorente llegó justo antes de que Agüero voltease a los ‘Spurs’. Gundogan rompió la débil línea del medio del Tottenham, De Bruyne dribló en la frontal y filtró para que Agüero, desde la misma posición desde la que le dio la liga al City en 2014, fusilase a Lloris.

Le quedaba media hora a los ‘Spurs’ y sin volverse locos, encontraron la forma de dañar al cómodo City a balón parado. Llorente, la locura en forma de cambio de Pochettino, remató con el muslo en el primer palo un envío de Trippier y metió al Tottenham en semifinales. Ni el paso por el VAR, donde se revisó la posibilidad de una posible mano del español, empañó la gran gesta del equipo de Pochettino, quien durante instantes lo vio todo perdido.

Sterling, en un gran error de Eriksen, metió el 5-3 a falta de un minuto. Todo el Etihad lo celebró, Guardiola estalló y sólo una repetición hizo replantearse todo. Un toque de Bernardo hacia Agüero metía al argentino en fuera de juego antes del último pase a Sterling. Gol anulado y el City, eliminado.

El Tottenham estará en semifinales y se jugará ir al Wanda Metropolitano el próximo 1 de junio ante el Ajax de Amsterdam. Algo improbable hace meses, pero posible gracias a la bendita locura.

– Ficha técnica:

4 – Manchester City: Ederson; Walker, Laporte, Kompany, Mendy (Sané, m.84); Gundogan, D.Silva (Fernandinho, m.63), De Bruyne; Bernardo, Sterling y Agüero.

3 – Tottenham Hotspur: Lloris; Trippier, Vertonghen, Alderweireld, Rose (Davinson, m.90); Wanyama, Sissoko (Llorente, m.41), Eriksen; Alli, Son y Moura (Davies, m.82).

Goles: 1-0. Sterling, m.4, 1-1. Son, m.7, 1-2. Son, m.10, 2-2. Bernardo, m.11, 3-2. Sterling, m.21, 4-2. Agüero, m.63, 4-3. Llorente, m.73.

Árbitro: Cuneyt Çakir (TUR) amonestó a Sissoko (m.41), Son (m.48) Rose (m.53) y Wanyama (m.77) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Etihad Stadium (Manchester).

Liverpool

El Liverpool sobrevivió al inicial empuje y entusiasmo que propuso el Oporto y salió vencedor en Do Dragao con los goles de su tridente formado por Sadio Mane, Mohamed Salah y Roberto Firmino y al que se sumó el central Virgil van Dijk, para pasar a la penúltima escala de la Liga de Campeones y desafiar al Barcelona, último obstáculo antes de la final de Madrid.

Esta terna ofensiva es una garantía para los ‘reds’, una solución para el cuadro de Jürgen Klopp que, sin embargo, ejecutó la puesta inicial de su equipo sin Roberto Firmino en el once. Recurrió al brasileño tras el descanso, para matar el partido y echar el cierre a la eliminatoria.

La segunda semifinal de la Champions consecutiva para el Liverpool se proyectó cerca de la media hora. De forma casi inesperada y con la intriga habitual que acompaña cada determinación del videoarbitraje (VAR).

Fue una combinación entre Mohamed Salah y Sadio Mane que culminó el senegalés en aparente fuera de juego. Así lo había indicado el árbitro, el holandés Danny Makkelie a instancias de su asistente. En la sala de visionado se revisó la acción. La tecnología dio validez al gol.

El tanto dio un giro al encuentro y a la situación, hasta ese momento pendiente de la inspiración del representante portugués, que entró mejor en el partido y que en el primer minuto ya tuvo una gran ocasión en las botas del mexicano Jesús Corona que se marchó por encima del larguero.

Klopp está a dos partidos de su tercera final en la Liga de Campeones. No ha ganado ninguna. Ni con el Borussia Dortmund, batido por el Bayern Múnich en el 2013, ni con el propio Liverpool, el pasado curso, superado por el Real Madrid.

La consolidación del proyecto red, metido en la pelea por la Premier y aspirante a la Champions, se despejó en cuanto se sacudió del empuje portugués, frustrado por su falta de acierto y la escasa presencia en los metros finales de su máximo goleador, Moussa Marega, con seis tantos en el torneo.

Pudo complicar más el Oporto la tarea al equipo de Klopp, que dejó en el banquillo, inesperadamente a Firmino pero también a Naby Keita, otro habitual que no contó en Do Dragao.

El gol de Sané, en el minuto 26, lo cambió todo. Fabinho combinó con Salah, que no pudo disparar. Pero encontró una línea de pase con Mané, que superó a Iker Casillas.

Sosegó al conjunto inglés la diana que frustró al Oporto, que empezó a contemplar como una hazaña la clasificación. Nada menos que cuatro goles distanciaban de la semifinal al cuadro de Sergio Conceicao.

El Oporto tiró de orgullo en la reanudación que contó con Tiquinho como recurso de ataque mientras Klopp daba entrada a Firmino. El representante luso dominó. Tuvo el balón. Pero siempre bajo el control de su adversario, que se maneja a su antojo con espacios.

Fue así como llegó la sentencia inglesa. En un medido pase de Alexander Arnold a Salah. El egipcio se plantó solo ante Casillas, al que superó por bajo pasada la hora de juego.

Respondió, no obstante el Oporto con su primer gol en la eliminatoria tres minutos después. En un córner botado por Alex Telles que cabeceó Militao.

El choque estaba ya roto y el desenlace resuelto. Pudo ampliar su cuenta Mané, que lanzó alto un disparo a puerta vacía. Sin portero. Pero lo hizo después, por medio de Firmino a pase de Henderson.

Con el Oporto entregado llegó el cuarto. En un saque de esquina botado por el Mane que cabeceó a la red el central holandés Virgil van Dijk.

El Liverpool terminó por arrasar en su acceso a las semifinales. Diecisiete encuentros seguidos sin perder, doce victorias y cinco empates, resumen el trayecto reciente del actual subcampeón, que no pierde desde el 7 de enero. El nuevo acceso a la final pasa ahora por Barcelona.

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— Ficha técnica:

1 – Oporto: Iker Casillas, Eder Militao, Pepe, Felipe, Alex Telles, Octavio (Tiquinho, m.46), Danilo Pereira, Héctor Herrera, Jesús Corona (Fernando Santos, m.78), Yacine Brahimi (Bruno Costa, m.81) y Moussa Marega.

4 – Liverpool: Alisson Becker, Trent Alexander-Arnold (Joe Gomez, m.66), Joel Matip, Virgil van Dijk, Andrew Robertson (Jordan Henderson, m.71), Fabinho, Georginio Wijnaldum, Jame Milner, Divock Origi (Roberto Firmino, m.46), Mohamed Salah y Sadio Mane.

Goles: 0-1, m.26: Sadio Mane; 0-2, m.65: Mohamed Salah; 1-2, m.69: Eder Militao; 1-3, m.77: Firmino

Árbitro: Danny Makkelie (HOL). Mostró tarjeta amarilla a Mané, del Liverpool y a Pepe, del Oporto.

Incidencias: encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio Do Dragao de Oporto ante unos 50.000 espectadores. EFE