Lógica ciudadana

Andrés F. Ugalde Vázquez @andresugaldev

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Claro, el tema se presta para el análisis político. La aparición de una ciudadanía mucho más reflexiva y una innegable oxigenación de las figuras políticas locales que ha terminado por recomponer la lógica de gobierno de la ciudad. Hoy emerge una nueva clase política electa, ya no tanto desde la militancia en uno u otro movimiento político, sino desde una ciudadanía que busca representantes entre sus pares. Y esto, si bien es siempre una buena noticia, representa también un gran desafío.
Empezando por la construcción de un concejo cantonal que se dedique a legislar con una agenda más ciudadana que política. ¿Por qué lo digo? Porque la razón por la cual el concejo cantonal cesante ha quedado en deuda con la ciudad, no pasa por falta de capacidad o argumento técnico. Ni pasa tampoco por falta de creatividad o propuestas. Pasa, por el contrario, por una lentitud para lograr acuerdos que hace que las propuestas de ordenanza vean la luz demasiado tarde o lo hagan desarticuladas con la realidad. Ejemplos claros serán las ordenanzas relativas al sistema de movilidad o el estancamiento en cuanto a legislación territorial en los ámbitos del uso de suelo y la expansión de la frontera urbana.
Y claro, detrás de la falta de consensos usualmente están los intereses por defender posiciones políticas. Y esto dicho de un concejo saliente (dividido entre dos tiendas políticas) frente a un nuevo concejo en el que serán cinco las fuerzas que interactuarán en la administración de la ciudad. Así visto, el gran desafío pasará por demostrar muchísima madurez en el diálogo, comprendiendo que las banderas políticas quedarán subordinadas a un único estandarte como es el de nuestra amada ciudad. Esto más una actitud proactiva en la que el rol del concejo cantonal no consistirá solamente en fiscalizar de las administraciones vigentes y pasadas (tarea fundamental que deberá llevarse a cabo sin prestarse al juego mediático ni buscar réditos políticos) sino en apuntalar la gestión municipal, concediendo u oponiendo el voto, desde una lógica técnica y con una motivación estrictamente ciudadana.
Sí. Es grande el desafío. Es grande la responsabilidad… (O)