Evaluación a fiscales

Salvador Pesántez

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Venía de seguir con atención el proceso de concurso y escogimiento al cargo de Fiscal General de la Nación, el que se hizo bajo estrictas normas de selección y bajo la tutela de una Comisión Técnica Ciudadana de Selección que calificaba los méritos, otra Académica para el examen de oposición y el Pleno del CPCCS-T para la entrevista o audiencia oral. Un trecho que los postulantes tuvieron que recorrer bajo el examen solvente y responsable de los integrantes de las diferentes comisiones.

De 28 aspirantes quedaron cinco, quienes fueron a la etapa de impugnación para finalmente nombrar al mejor calificado que fue Diana Salazar Méndez, joven profesional de apenas 38 años, que ganó prestigio en los casos de Fifagate y Odebrecht y otros delicados. Sus antecedentes fue la mejor carta, mínimamente opacado por el examen escrito y su vinculación con el Presidente al haber dirigido la UAFE.

Lo anterior honrar el nombramiento de la Fiscal General de la Nación, asentido unánimemente por los CPCCE-T. Estos hechos imbuirán para la reciprocidad de la Fiscal, quien en su posesión ofreció transparencia, imparcialidad y valentía, ejes a los que debe sumarse la diligencia en los casos represados, actuales y los que desafiará. Es un puesto riesgoso y ella lo sabe. Ahora toca esperar corresponda a la confianza y justifique su cargo.

La lucha no debe ser sólo a la putrefacción del Estado, sino a todos los actos de corrupción y crimen organizado, investigando con énfasis el derecho de las víctimas con un servicio eficiente y calidad humana. Bien está que se la señora Salazar haya dicho que por sus resultados le conoceremos. También halagó sus declaraciones sobre los fiscales distritales, quienes serán evaluados permanentemente. En varias jurisdicciones los fiscales se pasan de agache y tienen la filosofía de “laiseez faire, lassez passer”.

Los Fiscales Distritales y sus Agentes han sido muy cuestionados, con raras excepciones. Aquí en Cuenca hay muchos casos que duermen el sueño de los justos, verbo y gracia la muerte del joven universitario Gabriel Palacios B. ocurrido hace casi 5 años, sin resultado alguno pese a las evidencias de fácil sospecha. Estos funcionarios deben responder por su negligencia, ser separados de sus puestos y sancionados.

La doctora Salazar ha dicho que en estos cargos deben estar profesionales probos, éticos, capaces y comprometidos con el Estado. ¡Que se cumpla su palabra, señora Fiscal! (O)