Qué hará el nuevo CPCCS

Roberto Vivar Reinoso

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Ecuador se apresta a tener el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) definitivo, elegido mediante votación popular. A sus integrantes se les endilga ilegitimidad a causa del escaso porcentaje obtenido. Igual deberíamos hacerlo con al menos 190 alcaldes de los 221 existentes, que no llegan al treinta por ciento en las urnas; ni digamos sobre ediles, vocales de las juntas parroquiales, inclusive prefectos provinciales. Más que rechazo contra la función de transparencia, como intentan algunos interpretar los resultados, fue el desconocimiento ciudadano de sus postulantes, la causa del bajón electoral.

Motivo también para desaparecer al organismo, sobre lo cual se buscan mecanismos. Sin embargo cualquier reforma, vía Legislativa, Asamblea Constituyente o consulta popular, no debería regir contra los electos vista la prohibición de la retroactividad.

Ante tal coyuntura me pregunto cuál será el proceder de ellos. Quizás puedan aplicar los nueve primeros numerales del artículo constitucional 208, pero muy difícil los tres siguientes: “designar mediante concursos de méritos y oposición, vigilados por veedurías y sometidos a impugnación ciudadana, la primera autoridad de la Procuraduría, Defensoría, Superintendencias, Fiscalía, Contraloría, Consejo y Tribunal Contencioso Electoral, Consejo de la Judicatura”.

¿Mantendrán los ya seleccionadas por el Transitorio; o los reemplazarán aplicando sus facultades? ¿Queda fijado hacia posteriores eventos el mecanismo comicial, sin haber derogado aquel establecido por la Carta Magna?

Antes que reinstitucionalizar el Estado, parece que caminamos hacia un galimatías desorientador. Porque además si desaparece el CPCCS su labor nominadora asumiría seguramente la Legislatura, donde los bloques buscan mayorías para acceder al reparto burocrático. (O)