“Feria del obrero y su familia” se realizó en El Batán

La Casa del Obrero abrió sus puertas con exposición de algunos trabajos y gastronomía.

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orge Loja (C), maestro albañil, con sus colegas, ayer fue uno de los exponentes en la Feria. ACR

Sonriente, amable y con gran facilidad de palabra estuvo ayer Jorge Loja, de 42 años, uno de los maestros albañiles que participó en la “Feria del Obrero y su Familia” en la Casa del Obrero que fundó el Municipio de Cuenca, en el sector El Arenal, calle El Batán.

Loja no tiene estudios universitarios sobre Marketing ni Relaciones Públicas; sin embargo, su actitud en la referida Feria, fue llamativa, por la forma de expresarse y explicar a quienes ingresaban a la Feria los servicios que ofrece la Casa del Obrero, que atiende de lunes a viernes, de 06:00 a 16:00, y sábado de 07:00 a 12:00.

No obstante, él estaba un poco preocupado, pues reconoce que, aunque acude constantemente a esta institución pública en espera de algún contrato, por lo general suele ir a San Francisco para conseguir trabajo como obrero. Ayer mismo, debía hacerlo, pero se comprometió a participar en la Feria y cumplió.

Como él, hubo otros maestros albañiles que colaboraron en la Feria en algunos stands; así como algunos familiares que vendieron artesanías. Pero no cambia su realidad, el mismo caso de Loja es así, comenzó a laborar como “oficialito” a los 15 años de edad, hoy es maestro albañil, pero a veces “se deja” contratar solo como albañil, con tal de trabajar y cobra 30 dólares por día entero.

No tiene opción, tiene que aceptar lo que sea, puesto que de él sale pago de comida, servicios básicos y más gastos en su hogar; aunque comenta que creó un emprendimiento: tiene un pequeño galpón de pollos y a veces, aunque no es mucho, pero le salvan el día, cuando no consigue nada de su oficio.

Lo más crítico de su caso, y el de muchos otros obreros, es que a veces los contratan ciertas personas y “el rato del rato” no pagan, dicen que regresen después; pero, lo triste de todo, dice, es que no hay en donde quejarse. Esto le sucede cuando es contratado en la calle, al azar.

Siempre que sale a trabajar, con el riesgo de que le roben, lleva todas sus herramientas, aunque son pesadas como la amoladora. (ACR)-(I)

Potenciar capacidades

Cecilia Ordóñez, directora de Desarrollo Social del Municipio de Cuenca, explica que la feria pretende “poner al alcance de la ciudadanía productos que hacen nuestros obreros, algunos también trabajan en maderas”.

Hizo un reconocimiento público a ciertas empresas privadas que, a través de su programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) apoyan a este sector de la población con capacitaciones gratuitas en manejos de acrílicos, cerámicas, pinturas exteriores e interiores y más áreas.

El objetivo, dice la funcionaria, es potenciar las capacidades laborales y de alguna forma que los obreros adquieren mayor conocimiento para brindar a sus potenciales clientes, desde sus habilidades.

Entre los stands estuvo el de la joven Nancy Benalcázar, nacida en Santa Isabel y radicada en Cuenca, llevó sus bocaditos, galletas y más postres, pero también tejidos. Ella pudo participar porque su hermano está inscrito en la Casa del Obrero. (I)

APOYO
Entre los stands participantes en la Feria hubo comida y otros. La Banda de Música de la Guardia Ciudadana apoyó con la animación.