Inmigrantes al llegar a EEUU: «Si hubiera sabido esto, no vengo»

De su lado Trump solicitó cerrar la puerta a los cientos de inmigrantes que llegan a la frontera

7866

«Si hubiera sabido que iba a vivir esto, no vengo para acá», dice el guatemalteco Norberto Marcos mientras pide unas gotas para sus ojos, rojos de no poder dormir en los últimos tres días al tener que permanecer de pie en la repleta celda en la que le metieron agentes migratorios de EE.UU.
Marcos, de 38 años, está en el refugio «Helping with all my heart» de Phoenix (Arizona), a donde las autoridades le llevaron al no poder mantenerlo detenido por la llegada de otro gran contingente de centroamericanos que cruzaron la frontera. «Nunca me dijeron por lo que iba a pasar, solo que iba a cruzar y ya quedarme en Estados Unidos».
La misma impresión negativa es la que tiene Lady Carina, de 28 años, quien demoró doce días en cruzar México. Salió de Guatemala con un grupo de 60 personas en un camión coordinado por un «guía» a quien le pagaron 5.000 dólares por dejarlos cerca de la frontera. Cuenta que cruzar un canal de agua, cruzar el desierto con la ropa mojada junto a su hijo Ferdi, de 7 años, para ser detenidos por la Patrulla Fronteriza estadounidense.
La mayoría coinciden en que, a pesar de las calamidades que tuvieron que pasar por México para lograr llegar a la frontera sur de EE.UU., lo peor fue el trato «denigrante» que recibieron en las instalaciones de la Patrulla Fronteriza. «Nos trataban como animales», relata Micaela Roxana, de 21 años, quien llegó con su hijo de 6, y protestaba porque durante tres días solo les dieron de comer dos sopas. Todos ellos forman parte de los miles de migrantes centroamericanos que siguen cruzando a diario la frontera entre México y EE.UU.- Phoenix (EFE) (I)

CIFRA
100.000
Inmigrantes cruzaron la frontera hacia EEUU solo el marzo -, muchos de ellos presas del engaño de los contrabandistas

“Estafados y engañados

”Cristóbal Pérez, quien dirige el refugio «Helping with all my heart», asegura que la mayoría de los migrantes huyen de la violencia de su país y en el camino son «estafados y engañados» por los contrabandistas.»Son cantidades desbordantes de migrantes a quienes los engañan diciéndoles que cruzando se pueden quedar en el país», lamenta.
Señala que su refugio ya «no se da abasto» con las oleadas de centroamericanos que son liberados por las autoridades migratorias, que no tienen capacidad para mantenerlos detenidos y se ven obligados a dejarlos en libertad en albergues como el de Pérez.
Se van con una citación para presentarse ante un juez migratorio, pero la «mayoría desconocen estas leyes, llegan estafados y sin dinero», asegura Pérez, quien también dirige albergues para migrantes en Los Algodones y Mexicali (México).