Azogues cuenta con un “Semillero de la Lectura”

Por el momento, cerca de 30 niños participan de la iniciativa que busca mejorar su aprendizaje y formación.

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Biblioteca Édgar Palomeque Vivar
Anita Zumba junto a un grupo de niños que asisten por las tardes a la biblioteca, para mejorar su lectura y compartir con sus amigos.

“Chicos una hora de tareas y continuamos con la lectura”. “Qué libro aún no leen”. “El viernes tenemos la tarde de cine”. Esas son algunas de las frases que se escuchan en la Biblioteca Mayor Dr. Édgar Palomeque Vivar. En este lugar, se fomenta la lectura, especialmente entre los niños de 5 a 12 años de edad.
Por las mañanas, la presencia de usuarios en la biblioteca es reducida, pero en las tardes cambia totalmente el panorama, ya que, los niños salen de las escuelas y corren hacia el lugar, para compartir de las enseñanzas de sus maestras Olguita Montoya y Anita Zumba.
Cuando los pequeños llegan a la biblioteca, las maestras los reciben cordialmente con saludos como: “Buenas tardes Sofía”, “Hola Pablito”, “Cómo estás Jhonny”, que han servido como vínculos de confianza que ayudan al éxito del proyecto “Semillero de Lectura”, vigente desde hace tres años aproximadamente.
Iniciativa
Dicho proyecto surgió de la maestra Olguita con el apoyo de las autoridades municipales y varios colaboradores que han pasado por la biblioteca. Ella, recordó que el proyecto nace de la preocupación por un bajo índice de lectores, “porque los chicos no leían, por la falta de comunicación que influía al hábito”.
Expresó que vio la necesidad de impulsar un semillero de lectura, desde los más pequeños, para lo cual, se utilizaron una serie de estrategias iniciales como la ambientación de la biblioteca para que llame más la atención de los niños. Recordó que se inició con cuatro o cinco niños, que ha incrementado a 30.
Dijo que para incentivar a la lectura, también aplica como fórmula el premio y el esfuerzo, es decir, por las “hojitas leídas por los niños, se los reconoce”. Recalcó que en muchas ocasiones su trabajo ha ido más allá de la docencia, pues se relaciona tanto con los niños, que se convierte en una trabajadora social que les ayuda en sus problemas.
Por su parte, Anita comentó que lleva cuatro meses trabajando en la biblioteca, y en este tiempo, el aprendizaje ha sido mutuo. “Al inicio resulta un poco dificultoso, pero luego, los pequeños se adaptan al sistema y les gusta la lectura”.
Explicó que se rigen por un horario a cumplir, cuando los niños llegan, primero se destina una hora para que realicen sus tareas de las escuelas, luego se da entre 30 a 45 minutos para que lean un libro, y finalmente se les brinda opciones para entretenerse como juegos y acceso a Internet.
Recalcó que cada último viernes del mes, se proyecta una película de acuerdo a su edad. Esto, como complemento y parte de la formación estudiantil.
Motivación
Entre los participantes del proyecto está Jhonny Arévalo, de 8 años de edad y estudiante de la Unidad Educativa La Providencia. Dijo que desde hace cuatro meses su madre le llevó a la biblioteca, “he aprendido mucho y hecho muchos amigos”.
Agregó que ha mejorado en la lectura por las enseñanzas de sus profesoras, a quienes las quiere mucho, y espera seguir por más tiempo en la biblioteca.
De su lado, Pablo Flores, de seis años de edad, llegó a la biblioteca hace dos años, y ahora, no deja de ir después de salir de su escuela “Dolores Sucre”. Indicó que le gustan mucho los libros con figuras de animales y más personajes de cuentos que le motivan a la lectura.
Señaló que a más de aprender de sus maestras, también juega con sus amigos, especialmente con Jhonny, con quien ha hecho una gran amistad en poco tiempo.
En fin, son pocas las bibliotecas que manejan este tipo de proyectos en el país, sobre todo, sin fines de lucro con el único objetivo de ayudar en la formación académica de los futuros profesionales de la provincia del Cañar y la patria en general. (I)

El ilustre Édgar Palomeque Vivar

Desde el año 2008, la biblioteca lleva su nombre por decisión del Concejo Cantonal.

La biblioteca lleva el nombre de Édgar Efraín Palomeque Vivar, quien falleció el 25 de diciembre del año anterior, a los 89 años de edad. Es considerado como uno de los personajes más influyentes en la Educación y la Cultura de la provincia del Cañar.
Se caracterizó por ser escritor y poeta, además ocupó importantes cargos como: rector de los establecimientos educativos Juan Bautista Vásquez e Instituto Luis Rogerio González, primer decano de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Católica de Cuenca, sede Azogues.
Además fue profesor de la Universidad Pontificia Católica de Quito hoy llamada Universidad del Azuay (UDA), en Cuenca. También ocupó por tres períodos consecutivos la presidencia de la Casa de la Cultura Núcleo de Cañar (desde 1972) construyendo el edificio de la institución en Azogues. Incluso fue miembro del directorio nacional (presidente alterno) de la Casa de la Cultura, presidente de la comisión del Castillo de Ingapirca, entre otros cargos importantes. Recibió un sinnúmero de reconocimientos, por citar, del extinto Congreso Nacional del Ecuador, y del Consorcio Universitario Internacional. (I)

3 nombres en 90 años
La biblioteca en sus cerca de 90 años de historia ha llevado tres nombres de personajes ilustres del país como: Juan Montalvo, Padre Ángel María Iglesias y Édgar Palomeque Vivar. Desde hace alrededor de 11 años, funciona en la Antigua Estación del Ferrocarril, ubicada en la avenida 16 de Abril, sector del Parque Infantil, y está bajo la administración de la Dirección Municipal de Cultura.

Archivo Histórico

En el lugar también funciona el Archivo Histórico Municipal “Gerardo Vélez González”, que recopila información trascendental de Azogues, además de una amplia hemeroteca. Tanto la biblioteca y el Archivo Histórico conforman el Centro Cultural y Turístico de la Vieja Estación del Tren “Prof. Rolando Merchán Ochoa”, que abrió sus puertas luego de la restauración del espacio físico. (I)