Vicente Rojas Escalante se acredita como nuevo embajador de Perú en Ecuador

El diplomático peruano Vicente Rojas Escalante presentó este viernes en Quito copias de las cartas que lo acreditan como nuevo embajador de su país en Ecuador, durante un encuentro que mantuvo con el canciller ecuatoriano, José Valencia.

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Foto: Cortesía

El nuevo representante diplomático de Perú tiene una amplia experiencia en la relación bilateral, pues ya se desempeñó como embajador en Ecuador entre 2006 y 2010.


Asimismo, entre 2011 y 2015 cumplió funciones como director ejecutivo del Plan Binacional de Desarrollo de la Región Fronteriza Perú-Ecuador y secretario ejecutivo del Fondo Binacional para la Paz y el Desarrollo entre los dos países, precisó la Cancillería.

La designación de Rojas Escalante se da en un momento en que ambos países han destacado el excelente nivel de sus relaciones diplomáticas, que se evidencian con los encuentros presidenciales y de sus gabinetes de ministros, que se realizan cada año.

En dichos encuentros, explicó la Cancillería ecuatoriana en un comunicado, se han establecido iniciativas de interés común en temas como la conectividad, atención en salud, educación, interconexión energética y eléctrica, entre otros.

Con la designación de Rojas Escalante como nuevo embajador de Perú en Quito “se espera continuar con los diálogos y cooperación orientada a afianzar la integración y bienestar de la población en la región fronteriza” de los dos países, precisa el texto de la Cancillería.

El pasado 26 de octubre, los presidentes de Ecuador, Lenín Moreno, y del Perú, Martín Vizcarra, suscribieron un plan de acción tras concluir el duodécimo Gabinete Binacional que se celebró en Quito y en el que ambos conmemoraron el vigésimo aniversario de la firma de la paz entre los dos países.

Ecuador y Perú, que habían mantenido una disputa limítrofe en un sector de la frontera común, sazonada con escaramuzas diplomáticas y bélicas, la última de ellas entre enero y febrero de 1995, firmaron el acuerdo de paz de Brasilia y acabaron con el desacuerdo que arrastraban históricamente.

La relación, tras la firma de la paz, además de dejar en el pasado el fantasma de la guerra, permitió a ambos emprender acciones conjuntas para desarrollar sus relaciones como nunca antes y encarar desafíos comunes, sobre todo en la zona fronteriza. EFE