Drama tras incendio de 45 puestos de comerciantes

Los afectados consideran que el fuego fue provocado; esperan ayuda para retomar sus actividades.

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Rescatistas del Cuerpo de Bomberos y uniformados de otras instituciones atendieron la emergencia por el voraz incendio.

Un grave incendio dejó en escombros los puestos de venta de 45 comerciantes del popularmente conocido como “mercado de pulgas”, ubicado entre las calles Adolfo Torres y Francisco Carrasco, en las inmediaciones del mercado 27 de Febrero, en Cuenca.

El fuego se originó alrededor de las 21:00 del miércoles 13 de marzo y se propagó rápidamente por los pequeños locales que guardaban ropa, electrodomésticos, muebles, artículos de plástico y otros objetos de fácil combustión.

Las lenguas de fuego alcanzaron una considerable altura y hubo riesgo para inmuebles colindantes.

Ante llamadas de auxilio, el ECU 911 coordinó el envío de rescatistas del Cuerpo de Bomberos y paramédicos del IESS, Cruz Roja y Ministerio de Salud.

Patricio Lucero, jefe de Bomberos Cuenca, detalló que las labores fueron riesgosas para el personal, puesto que durante el incendio se produjo la explosión de tres cilindros de gas.

Al menos 70 bomberos de forma coordinada lanzaron agua hasta controlar el fuego. Luego efectuaron la remoción de escombros. Todo estaba en cenizas.

Personal de Tránsito facilitó el acceso de los vehículos de emergencia, mientras que la Policía Nacional resguardó la zona y desalojó a curiosos que se exponían a riesgos.

Poco a poco llegaron los propietarios de los puestos de venta. Los afectados padecieron crisis emocional al enterarse de la pérdida de la mercadería y su puesto de trabajo; tres fueron atendidos por los socorristas. No hubo heridos.

Bety Ordóñez, representante de los 45 comerciantes afectados, mencionó que los locales han funcionado en el lugar ya ocho años y que se desconoce la causa del incendio; ella teme que el fuego haya sido provocado y pide que el caso sea investigado.

Detalló que la venta de los productos solo era efectuada los sábados y domingos, el resto de días el espacio permanecía cerrado. Además, se dejaba apagado los breakers eléctricos. También señala que no es posible que haya existido una vela encendida.

Los comerciantes piden a las autoridades ayuda para la limpieza del terreno particular que es arrendado y contar nuevamente con carpas para reanudar sus actividades de comercio.

Los comerciantes explicaron que entre los artículos que se quemaron existía cosas usadas y otras nuevas. Una de las vendedoras calculó que perdió al menos 1.500 dólares en mercadería. (KOQ)-(I)