El reciclaje en Ecuador

Andrés Martínez Moscoso @andresmartmos

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La Constitución de la República establece que los gobiernos autónomos descentralizados, GAD, tienen la obligación de desarrollar programas que propicien la reducción, el reciclaje y el tratamiento adecuado de desechos sólidos.

Sin embargo, a diez años de vigencia del texto constitucional, ¿Cuál es el porcentaje de hogares que clasifica sus residuos?

De acuerdo a los datos que presenta el INEC, a través de ENEMDU 2017, tan solo el 47,47% de los hogares en el Ecuador realizan la práctica de clasificar sus residuos en la fuente (plásticos, orgánicos, papel-cartón, y vidrio), mejorando casi 8 puntos porcentuales frente a lo que acontecía en el 2015.

Es importante destacar que Cuenca constituye la ciudad que tiene el porcentaje más alto a nivel de hogares que clasifica sus residuos, con el 53,37%.

Sin embargo, pese a las disposiciones legales vigentes, tan solo el 36,5% de los GAD Municipales del país han iniciado procesos de separación en la fuente, lo cual quiere decir que aún existen 141 municipios con esta deuda pendiente.

Así también, los gobiernos locales incumplen con su obligación en relación a la disposición final de los residuos sólidos, pues todavía el 25,6 % mantienen botaderos a cielo abierto, y 28,8% celdas emergentes (según información declarada por los propios GAD), sin embargo, cuando se realizan visitas “in situ” la situación cambia diametralmente.

Desde el proyecto de investigación: Economía Circular Inclusiva, intentamos incidir desde la academia en este tema de trascendencia ambiental y social. Muestra de ello fue la incorporación de una pregunta sobre la gestión de residuos sólidos en el Primer debate de candidatos a Alcalde del cantón Cuenca, y, la organización del Debate de candidatos a Alcalde del cantón Portoviejo sobre basura cero.

En este contexto, el próximo 1 de marzo se celebra el Día Mundial del Reciclador, fecha a través de la cual se honra el trabajo que diariamente realizan miles de mujeres y hombres, quienes pese a la estigmatización y perjuicios, realizan un trabajo digno que contribuye en la gestión integral de los residuos, y que debería ser valorado y reconocido no solo por la sociedad, sino por parte de los gobiernos locales. (O)