Colectivos LGTB condenan asesinato de dirigente trans

Colectivos LGTB de Ecuador condenaron este martes el asesinato en Quito de una dirigente trans conocida como "La Verito", cuya muerte violenta pudo tratarse de un crimen homofóbico, por lo que llamaron a las autoridades a investigar el caso.

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Foto: Cortesía

“En la madrugada del viernes 22 de febrero, asesinaron a Vicente Vera Párraga, histórico activista y secretario del resurgido colectivo Coccinelle, ‘La Verito’, como la llamaban sus compañeros”, señala un comunicado conjunto difundido por la ONG local de derechos humanos Inredh y la organización que presidía el dirigente.

El documento apunta que las circunstancias del crimen son inciertas, pero que “se encontraron signos de violencia, que indican que su asesinato se dio por motivos homofóbicos delincuenciales”.

Y añaden que “La Verito” luchaba en la actualidad por el reconocimiento de la vulneración que el Estado ecuatoriano propició a los grupos trans de la comunidad GLBTI en los años 80 y 90 del siglo pasado, cuando sufrieron represión, confinamiento, tortura, desapariciones y asesinatos por parte de la Policía Nacional.

“El Estado ecuatoriano hasta ahora no ha reconocido sus delitos de graves violaciones de derechos humanos que cometieron a los grupos trans en la décadas mencionadas, tampoco se ha preocupado por reconocerlos y repararlos integralmente”, señala el comunicado.

Y asegura que esa razón empujó a “La Verito” y a sus compañeras a convocar reuniones, “para buscar la celeridad de sus casos en distintas instancias mediadoras del Estado a fin de obtener justicia”.

Ambas organizaciones rechazaron “enérgicamente la violencia que se suscitó en contra de la vida” de la secretaria del colectivo Coccinelle y exigieron al Estado que lleve a los responsables ante la justicia y acelere los procesos para el reconocimiento y reparación de las víctimas del colectivo.

Alberto Cabral, otro dirigente histórico del colectivo Coccinelle, precisó a Efe que la muerte de “La Verito” tuvo lugar en su propio domicilio, situado en el barrio La Alameda, en el centro norte de Quito.

“Podemos suponer que fue un asesinato porque la conocíamos de muchos años, así como a su entorno de amistades y las prevenciones que ella tomaba y los riesgos que evitaba”, explicó Cabral.

En ese sentido, indicó que desde el colectivo que lidera, “se piensa que pudo haber sido generado desde un sentido delincuencial y homofóbico, porque muchas veces vienen unidos”.

“La Verito” falleció asfixiada por ahorcamiento y, de acuerdo a las hipótesis de sus compañeros, al menos tres personas tuvieron que participar en el supuesto crimen, “dado que habría tenido capacidad para enfrentarse a dos”.

Descartan un suicidio y piden una investigación a profundidad de los hechos, así como de sus contactos telefónicos y redes sociales al sospechar que pudo conocer a alguno de sus agresores.

Por su parte, la Asociación Silueta X, el Círculo Transgénero Crisalys y varios colectivos de la Unión Nacional Revolución Trans, condenaron el homicidio y exigieron a las autoridades una investigación del asesinato.

“Fuentes de familiares así como amistades han indicado que fue asesinada brutalmente con diez puñaladas en su departamento, en la ciudad de Quito”, señala el comunicado de esos colectivos.

El documento apunta a que de acuerdo a “declaraciones”, el suceso pudo haber sido perpetrado por extranjeros, de los que rehúsan precisar su nacionalidad hasta que se aclaren los hechos.

La víctima mortal era oriunda de Quevedo, en la provincia de los Ríos y, de acuerdo a sus familiares, fue enterrada el lunes en esa ciudad del litoral ecuatoriano. EFE