Una hora es el límite para “escapar” y “sobrevivir”

El trabajo en equipo para resolver los acertijos son la clave para superar el juego.

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Este es uno de los escenarios de la sala con la temática de la película “Saw”. Es uno de los retos más solicitados. PSR

Imagine que se encuentra en medio de un apocalipsis zombi causado por un virus. Está encerrado en un laboratorio con un compañero y su misión es encontrar la cura.
Para conseguirlo, solo tiene una hora antes de ser atacado y devorado por los zombis.
No tiene armas ni con qué defenderse, solo un radio comunicador para hablar con sus compañeros que le dan instrucciones para resolver pistas, hallar el antídoto y avanzar a la siguiente habitación hasta lograr escapar.
Los minutos pasan y el tiempo se agota. Solo le queda un minuto y una clave por solucionar. Los segundos pasan y no lo consigue, el reloj retrocede. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. ¡Fin del juego! Le indica una voz.
Experiencias cómo esta es la que ofrece Cuenca “Escape Room” (Habitación de Escape), un juego de aventura en el que los participantes deberán resolver enigmas, solucionar acertijos y usar su astucia para avanzar.
“Es una experiencia más mental que física. Los jugadores deben usar su inteligencia más que su físico para escapar…”, indica Maria Morais, propietaria de Cuenca “Escape Room”.

En uno de los cuartos la misión es encontrar las llaves para liberar a un compañero que está encadenado. PSR

Salas

La aventura se desarrolla en una casa que está en la Pío Bravo 13-85 y Estévez de Toral. La vivienda ha sido adaptada para ofrecer tres salas con distintas temáticas.
En una los participantes resolverán un robo, la segunda sala es la del apocalipsis zombi y la tercera es una basada en la película de terror “Saw”, en la que los jugadores deberán sobrevivir a las trampas.
“La sala más solicitada es la de Saw… El terror es el tema que atrae más a la gente”, cuenta Morais.
Es que solo basta con ingresar en una de las habitaciones y encontrarse con un cadáver colgado de una estructura. Junto a este una persona está encadenada de manos y sus compañeros deben buscar la llave para liberarlo y evitar que sea eliminado.
Cada cuarto tiene una ambientación distinta en el que la tonalidad de luces, elementos, voces y sonidos, son la clave para crear una atmósfera de angustia y hasta de desesperación, que se fusiona con la euforia que sienten los jugadores al superar los retos.
“La experiencia es buena. Hace que uno se involucre en la historia y la viva. Es mucho mejor que un videojuego….”, dice Carlos Deluquez, quien ha participado en dos ocasiones en el Escape Room.
Para completar los retos hay que trabajar en grupo y es positivo porque se comparte la experiencia, las habilidades, se fomenta la parte social, señala el jugador, y recomienda a las personas acudir a este lugar para “quitarse el estrés”. Pues quien lo prueba una vez de seguro regresa por más. (PVI)-(I)

Un ocio que crece en el mundo

Maria Morais, propietaria de Cuenca “Escape Room” en el escenario del laboratorio. PSR

El “Escape Room” empezó en el 2007 en Japón a manos de una empresa que buscó una forma para que sus empleados se desestresen y así mejorar su productividad laboral.
La actividad tuvo éxito y poco a poco se dio a conocer, hasta que en el 2011 en la ciudad de Budapest, en Hungría, que está en Europa, se creó la primera cadena de “Escape Room”, y actualmente se ha convertido en el ocio con más crecimiento en Europa y Estados Unidos, afirma Maria Morais.
En Cuenca, el local de Morais abrió aproximadamente en octubre del 2017 y según la dueña, la acogida es buena, ya que cada semana recibe unos diez grupos, entre personas locales y extranjeros que quieren vivir la experiencia.
Solo los fines de semana y días feriados recibe unos siete grupos al día.
Quienes deseen jugar entre semana deben hacer su reserva llamando al 0982880462.
El número mínimo de jugadores son dos y el máximo ocho. Pueden participar niños desde los ocho años.
Para las actividades se necesita usar ropa cómoda y el tiempo máximo para completar la misión es de una hora. (PVI)-(I)