El país de la canela

463

Una de las razones que alentó a los españoles la expedición que culminó con el descubrimiento de América fue encontrar ruta más directa a las islas de las especias por su muy rentable utilidad económica. Consolidada la conquista del Incario y del reino de Quito, desde esa ciudad partió una expedición hacia la región oriental porque allí se encontraba el país de la canela. Los resultados fueron económicamente negativos por la mínima existencia de esa codiciada especia, pero tuvo lugar el descubrimiento del río más caudaloso del mundo al que se denominó Amazonas.
La selva tropical húmeda no atrajo a los conquistadores, por lo que no fue poblada accediendo a ella unos pocos misioneros. Fue explotada cruelmente con el auge del caucho que terminó cuando los ingleses lograron trasladar esas plantas al Asia. En nuestros días a esa región se la denomina el gran pulmón del mundo por la enorme extensión de selva que posibilita preservar la pureza del aire deteriorada por los avances tecnológicos usados con poca responsabilidad por los seres humanos, ansiosos de generar más riqueza a costa de agredir el equilibrio ecológico del planeta.
La codicia de los conquistadores por la real falta de canela y porque la dureza del clima selvático no fue atractiva para la explotación agrícola fracasaron, pero sin querer lograron que en nuestros días esas inhóspitas selvas se conviertan en un amplio espacio para evitar en parte la creciente contaminación del aire gestada por la irresponsabilidad y codicia global. Con otra visión, la región amazónica es un tesoro de la humanidad que esperamos que se lo mantenga, más allá de esta nueva forma de codicia del siglo XXI.