Si adquiriste estos 5 malos hábitos en el 2018 necesitas un examen optométrico

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Varios son los aspectos que pueden desencadenar en una mala visión: el consumo de tabaco, la mala alimentación, la ingesta de alcohol, el colesterol, el uso excesivo de dispositivos electrónicos, son algunos de los elementos que acentúan los problemas oculares. Por ello, y con el fin de contribuir al cuidado de la visión para el año 2019, Óptica Los Andes preparó una guía práctica de la mano de su especialista optómetra, Karla Aguirre, para que la ciudadanía pueda identificar algunos malos hábitos, y que el nuevo año sea motivo para realizar un examen optométrico que detecte tempranamente algún problema ocular.

1. Sobre los hábitos que desencadenan una mala visión:

● Abuso de pantallas electrónicas. Si se usa de manera permanente y prolongada dispositivos electrónicos, es un buen momento para realizar un examen optométrico. El uso excesivo de dispositivos como smartphone, tableta o laptop pueden producir efectos en la visión como: cansancio ocular, miopía y fatiga visual (efecto que se produce al disminuir la frecuencia de parpadeo frente a las pantallas de los dispositivos digitales).

● Mala alimentación. Comer de manera desequilibrada, ingerir alimentos altos en grasas, el consumo excesivo de azúcar o sal, puede provocar problemas serios de salud como la hipercolesterolemia, hipertensión o diabetes. Aunque una parte de estos trastornos tiene un componente genético, una buena alimentación ayuda a controlarlos y evitar que aparezcan. Estas patologías tienen una gran incidencia en la salud visual y afectan a la retina.

● Colesterol elevado. Los altos niveles de colesterol en la sangre podrían aumentar o acelerar el riesgo de padecer determinadas patologías oculares, al bloquear el flujo sanguíneo de la zona ocular. Del mismo modo que el colesterol se acumula en las paredes de los vasos sanguíneos del cuerpo, también lo hace en los vasos de los ojos, provocando una disminución de la oxigenación de los tejidos oculares.

● Consumo de Tabaco. Si se empezó a fumar o en su entorno hay personas que consumen tabaco, tiene riesgo de padecer una enfermedad ocular. Enfermedades visuales como las cataratas, el glaucoma o la retinopatía diabética están asociadas a la acción directa que ejercen las substancias tóxicas del humo en los ojos. El tabaco es uno de los factores ambientales que se ha relacionado con la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

● Ingesta de Alcohol. El consumo excesivo de alcohol puede causar daños importantes en la visión. Investigaciones recientes señalan que la retina es capaz de metabolizar el alcohol, afectando al epitelio pigmentario de la retina y a los fotoreceptores, y, por lo tanto, a la capacidad visual. Además, si se junta el consumo de tabaco y el alcohol, puede aparecer una afección del nervio óptico y de un cuadro conocido como neuropatía alcohólico tabáquica, que puede llevar a la ceguera.

2. Pasos para un examen visual de rutina

● La especialista de Óptica los Andes explica que existe un examen optométrico general para verificar si el paciente requiere utilizar lentes o cambiar de medida, mismo que consiste en:

o Anamnesis: Investigar antecedentes de enfermedades personales y familiares, el motivo o causa por la que el paciente acude a la consulta.

o Autorefractor: Se coloca al paciente en un equipo que analiza ciertos parámetros principales para poder realizar la valoración optométrica.

o Toma de Agudeza visual: Mide la claridad de visión que tiene el paciente o la habilidad del sistema visual para percibir detalles, esto se realiza tanto en visión lejana como en cercana, monocularmente y binocular.

o Retinoscopía: Prueba que sirve para determinar la refracción subjetiva del paciente, estos resultados son el punto de partida para un examen subjetivo.

o Examen Subjetivo: Es una prueba que ayuda a afinar la medida con la que el paciente se sienta más cómodo.

o Oftalmoscopia: Se practica como un examen físico de rutina en el que el examinador se acerca al paciente y observa su retina.

o Lámpara de hendidura: En este examen se coloca al paciente en un equipo donde se valorará pestañas, párpados, conjuntiva y el ojo de manera externa.

● Es importante acudir al chequeo visual una vez al año: La recomendación general es la revisión anual, sin embargo, cuando existen antecedentes familiares con problemas visuales graves como: queratocono, miopías y astigmatismos altos, el control debe realizarse dos o tres veces al año con un oftalmólogo que examine también el fondo de ojo.