Liciardi y Villagra, una dupla que dejó huella en el Cuenca

Los dos argentinos están entre los cinco máximos goleadores del Club. Hoy estarán en la “Noche Roja Chubb”

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Ángel Liciardi (4to. desde Izq. Abajo) y Aldo Villagra (2do, desde Der. Abajo), junto con sus compañeros del 76.

Ángel “Tano” Liciardi y Aldo “El Pájaro” Villagra, dos de los cinco máximos goleadores en los 47 años de vida institución del Club Deportivo Cuenca, se reencontrarán hoy desde las 18:30 en el Centro de Convenciones del Mall del Río durante la “Noche Roja Chubb”.

“Era un excelente jugador, uno de los más rápidos que había por eso le decían El Pájaro. Para nosotros jugar al contragolpe, él era el hombre que destrozaba a la defensa. Era muy efectivo, muy inteligente, pero sobre todo éramos un equipo que jugábamos en conjunto”, destaca Hugo Barrera.

De 74 años, el oriundo de Colonias Unidas, Argentina, fue parte de las dos primeras participaciones del Club en la Copa Libertadores como vicecampeones nacionales (1975-1976). Integraba el onceno ideal junto con Enrique Aguirre, Hugo Barrera, José Messiano, Iván Caicedo, Fausto Klinger, José María Gatti, Gonzalo Castañeda, Jorge Vélez, Ángel Romero (Segundo Pérez) y Liciardi.

Para algunos fue uno de los mejores oncenos que pasó por el Club. Barrera recuerda que el director técnico César Guillermo Reinoso siempre decía: “tengo once y no tengo más. Decía que se viraba al banco y no sabía a quién hacer jugar. El único cambio que realizaba y que conocía todo Cuenca era Pérez por Romero o Romero por Pérez”.

Gran recorrido

Villagra es uno de los extranjeros más connotados que ha tenido el Expreso Austral. Antes de llegar a Cuenca fue bicampeón nacional con Boca Juniors y campeón nacional con Rosario Central. Además militó en Vélez Sarsfield, Gimnasia y Esgrima de La Plata sin olvidar a Los Andes que le catapultó a la élite del balompié argentino.

La manera de picar el balón para generarse el autopase, la velocidad para crear zozobra en la defensa contraria, la habilidad para servir pases gol y la precisión frente al arco rival, le posesionan como uno de los jugadores más técnicos al tiempo de ser el quinto máximo goleador morlaco.

Entre 1974 y 1976 marcó 32 tantos en 113 partidos. Le superan Liciardi con 107 goles, Carlos Quiñónez con 61, Walter Calderón y Gonzalo Castañeda con 44. Estuvieron cerca de su marca, con 28 tantos, Carlos Bustamante, Ángel Romero; y con 27 goles, Walter Bares.

Liderazgo

Más allá de los dotes de goleador de Liciardi, Barrera resalta su liderazgo. “Nosotros teníamos conformado como un directorio. Liciardi era el presidente, yo era el tesorero. Si alguien faltaba a la disciplina le sancionábamos. Además se reunía una plata entre todos y celebrábamos los cumpleaños, hacíamos las parrilladas, si alguien se casaba o tenía su niño les dábamos sus regalos”.

También funcionaba como una especie de Cooperativa. “Si de repente a alguien le faltaba plata se le prestaba y después se le cobraba lógicamente con intereses (sonríe), pero había la tranquilidad, porque era un solo equipo que buscaba lo mejor para Cuenca. La gente nos respaldaba bastante. Desde las 04:00 ya iba al estadio. Toda la gente recuerda que nosotros éramos camiseta”. (BST)-(D)

Detalles

  • Otra exgloria que será parte importante en la presentación de la nueva indumentaria del Club, es Pablo de la Cruz Galván. El argentino fue colorado en las temporadas 1993 y 1994.
  • Algunos resaltan a un jugador que se entregaba por completo en la cancha; otros, su profunda tristeza después de errar el penal frente a Delfín SC lo que significó el descenso del Cuenca a la Serie B.
  • Las tres exglorias serán parte de un conversatorio junto con tres prestigiosos periodistas deportivos cuencanos: Manuel Cisneros, Germán Morales y Rafael Guamán.