Un cuento de Alejandro Carrión se lleva a teatro

El actor quiteño llegó a este planteamiento luego de un proceso de investigación y selección de 150 cuentos de autores ecuatorianos, todo ello movido por un afán: trabajar desde los textos de autores ecuatorianos.

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Alfredo Espinoza Cordero, actor, que llega con esta obra estrenada en Quito hace más de un año. La presentación será en la Sala “Alfonso Carrasco Vintimilla”. PSR

Estudios en antropología, comunicación y arte escénico, hacen de Alfredo Espinoza Cordero un multifacético personaje. Los tres son sus ámbitos, pero con preponderancia se mantiene en la actuación; y lo que sí ha dejado de lado es la participación política activa. Desde hace unos seis años, lo suyo es escribir, dirigir y se ha dedicado de lleno a la creación como una faceta nueva.

Alfredo es quiteño, pero sus raíces están en el Austro. Sus ancestros pertenecieron a Cañar, por Espinoza; y, al Azuay, por Cordero. Él está en Cuenca, para desde hoy y hasta el sábado presentar “El estupendo matrimonio de Zabalita”, adaptación del cuento de Alejandro Cordero, dirigido y actuado por él mismo, obra que estará desde las 20:00, en la Sala “Alfonso Carrasco”, de la Casa de la Cultura del Azuay, con un ingreso de diez dólares.

Actor de cine, televisión y teatro, Alfredo Espinoza está al frente, es el creador, director, actor, de “Magma Teatro” que cobija sus propuestas de trabajo. Desde sus apegos y experiencias, “el teatro es la disciplina donde confluyen la antropología, comunicación y arte escénico, el teatro lo vincula todo, el ejercicio creativo tiene mucho de simbólico y es donde entra la antropología, la capacidad de interpretación, de lectura, de entendimiento de la realidad, de análisis. Todo el trabajo que yo he hecho tiene mucho de teatral”, afirma el actor.

Hablando de su obra “El estupendo matrimonio de Zabalita”, hay que saber que el actor quiteño llegó a este planteamiento luego de un proceso de investigación y selección de 150 cuentos de autores ecuatorianos, todo ello movido por un afán: trabajar desde los textos de autores ecuatorianos.

En ese escarbe, análisis y encuentro decidió que el cuento más apegado a sus intenciones artísticas era el de Alejandro Carrión, un cuento con cualidades extremadamente teatrales, con una estructura muy tradicional y típica del teatro clásico, tiene unidad de tiempo, de espacio, acción, conflicto y se resuelve de una manera clara y rápida.
Es un texto bien escrito que, para su obra, no hizo más que dos o tres adaptaciones de inicio y de salida, para que deje de ser un cuento y se vuelva un texto teatral.

Historia

Esta es la historia, ambientada en los años 60, de un chulla soltero, oriundo de Loja, de linaje español y sin mezcla indígena, pobre, vago y “vivísimo”, que se ha instalado en Quito de parásito de su cuñado Medina y su hermana, la Maura. Hartos estos, urden un plan para regresarlo a Loja y casarlo con Fidedigna Santos, una solterona chulquera con gran capital, pero de origen indígena, aunque nieta bastarda de los Condes de Mendizábal.
La historia es la de este matrimonio que llega a durar 22 días, en contra de todas las convenciones y prejuicios sociales y de clase: una crítica llena de ironía y “humor negro” a las relaciones sociales de nuestras ciudades en el momento en que se adentran en modernidad. (BSG)-(I)

PROSA PERFECTA DE CARRIÓN

Al cuento de Alejandro Carrión, Alfredo Espinoza Cordero no le quita ni le aumenta nada, porque, según observa, la prosa de Carrión es perfecta, avanza con un ritmo, calidez y transparencia.
Es un texto que remite a una cuestión de orden social de los años 60 del siglo pasado, que no ha desaparecido del todo, pero en aquellas épocas era determinante en la configuración de la identidad.
Hay que ver esta obra de Espinoza, para adentrarse en lo que fue la vida conyugal de Zabalita y Fidedigna por 22 días. Es un monólogo donde se encuentra narración, descripción, diálogo, escenas que se construyen para dibujar en cuadros estéticos lo que pasa. Un montaje completo, porque Carrión hizo a través de la palabra lo que los dramaturgos intentan hacer a través del diálogo o estructura de la escena. La obra dura una obra. (BSG)-(I)