Nuevo cierre de vías

780

Al inicio de esta semana, se cerró temporalmente la vía que, desde Cuenca, pasa por Molleturo y llega a la región costanera. Los desprendimientos de tierras volvieron a darse en la misma zona que mantiene a esta vía en constante peligro. El cierre duró unas pocas horas luego de los cual la carretera fue reabierta al tránsito, gracias a una respuesta rápida del Ministerio de Obras Públicas que mantiene constantemente un equipo en esa zona. Sin embargo cientos de vehículos debieron ser desviados por la ruta , a través de la provincia de Cañar. El desvío implica desde luego costos y tiempos sensiblemente mayores pues por esa ruta el recorrido se prolonga por una hora más.

Cuando se habla del marginamiento vial del austro y específicamente de la provincia del Azuay, no se trata de una muletilla ni un tema pasajero. Las vías del austro son de mala calidad si se las compara con las de la Sierra centro y norte en donde generalmente existen vías de cuatro carriles. Acá en cambio la enorme mayoría son de dos carriles lo que además de volverlas más peligrosas, las hace propensas a ser cerradas por causas naturales. La Cuenca- Molleturo- Naranjal, es una prueba más. Aún no se inicia el invierno en la Costa y ya la vía debe ser cerrada o su paso limitado.

Hace poco tiempo el Ministerio de Obras Pública hizo un buen trabajo en señalización , campo en el que esta carretera está en óptimas condiciones que ciertamente ayudan significativamente a los conductores. Se hizo también un buen trabajo en mantenimiento de cunetas para evitar los problemas consiguientes. Pero el tema de fondo es estructural y no se resuelve con arreglos que son necesarios pero que a la postre resultan cosméticos. El cierre temporal de inicios de esta semana es un llamado más para que las autoridades de la ciudad y la provincia hagan un frente común y exijan justicia en el campo vial. Si el cierre se dio cuando recién inicia el invierno, fácil es imaginar lo que sucederá en los meses siguientes. Si a ello se suma que no existen vuelos a Guayaquil, el panorama se torna sombrío por culpa del Estado y de una ciudad y provincia que no hacen valer sus derechos.