Robots destinados a educación de niños con necesidades especiales [VIDEO]

Inteligencia artificial con fin inclusivo. La Universidad Salesiana implementa programa de “Tecnología de Apoyo para la Inclusión Educativa”. La oficina lleva un rótulo que dice: “Tecnología de Apoyo para la Inclusión Educativa”, está en la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), sede Cuenca, y adentro hay robots, robots inteligentes; pero, sobre todo, técnicos del Grupo de Investigación de Inteligencia Artificial y Tecnologías de Asistencia encargados de producirlos y programarlos.

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Los desarrolladores de la Robótica -ciencia que vincula la Informática, Física, Mecatrónica,- dan al robot la forma y texturas que requiere el usuario, de acuerdo con sus objetivos. PSR

Inteligencia artificial con fin inclusivo. La Universidad Salesiana implementa programa de “Tecnología de Apoyo para la Inclusión Educativa”.

La oficina lleva un rótulo que dice: “Tecnología de Apoyo para la Inclusión Educativa”, está en la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), sede Cuenca, y adentro hay robots, robots inteligentes; pero, sobre todo, técnicos del Grupo de Investigación de Inteligencia Artificial y Tecnologías de Asistencia encargados de producirlos y programarlos.

No son robots cualquiera. Si bien se programan mediante la informática para que realicen determinados movimientos y reaccionen ante la operación de quien los manipula, otros movimientos y funciones los hacen por cuenta propia, como si tuvieran voluntad. De eso se trata la inteligencia artificial.

Si bien al verlos evocan a los robots de antiguas películas como el R2D2 o “Arturito” de la Guerra de las Galaxias o el de manos como gancho de la serie televisiva de 1968 “Perdidos en el Espacio”, estos robots no son ciencia ficción y, no solo son reales, sino que están destinados a la educación de niños y niñas con necesidades especiales, su estimulación y recuperación y, su precio es asequible: alrededor de unos 100 dólares.

Funcionamiento

Un teléfono celular Android se acopla al robot para su funcionamiento y, así, este ser de inteligencia artificial queda dotado de pantalla y visión, listo y preparado para interactuar con su usuario.

Los desarrolladores de la Robótica -ciencia que vincula la Informática, Física, Mecatrónica,- dan al robot la forma y texturas que requiere el usuario, de acuerdo con sus objetivos. Con las formas y colores se trata de estimular los sentidos y a ello se suma el software preciso para cada fin.

Así, el robot puede emplearse para apoyar la terapia de niños que requieren ayuda para hablar; otros que emiten mensajes de prevención de accidentes, intoxicaciones o quemaduras; otros que emiten mensajes y promueven valores cívicos o morales e, inclusive, como “Robochoc”, los juegos, cosmovisión y cultura andina.

Nació así la Robótica Social, cuenta Vladimir Robles Bikbaev, coordinador de este departamento de investigación de la Politécnica Salesiana.

Habilidades sociales, dificultades de inhibición sicológica en los niños con necesidades especiales e incluso aliviar la carga de trabajo de los terapeutas son, entre otras, los fines para los que estas creaciones de la Robótica y las inteligencia artificial pueden ser útiles.

UNESCO

El departamento de la UPS está adscrito a la Catédra UNESCO de Tecnologías para la Inclusión Educativa. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación (UNESCO) tiene sus “cátedras abiertas”, como agencias de investigación y difusión científica y académica, con la finalidad de constituir unidades de enseñanza e investigación en una universidad o institución de Enseñanza Superior o de Investigación, otorgándole una visión internacional.

Los integrantes son investigadores y docentes de la UPS: Fernando Pesántez, director de la Cátedra UNESCO; Vladimir Robles, coordinador del grupo de investigación; Efrén Lema, investigador desarrollador; Angélica Pinos, desarrolladora informática. (AVB)-(I)

CAPACIDAD TECNOLÓGICA

El robot tiene elementos electrónicos, motores para mover los brazos o ruedas para su desplazamiento, pantallas táctiles para mostrar los resultados, sensores de audio, de proximidad, de luz, micrófonos.

El cerebro es una microcomputadora con capacidad de cómputo: puede procesar instrucciones, recibir información de una cámara de video, calcular profundidades, a quién pertenece un rostro o voz y, según eso será su reacción. “Debe censar todo lo que pasa a su alrededor”. Todos esos datos, el robot lo transforma en información digital.

El robot tiene pautas que se adaptan a cada usuario, tiene una capacidad de aprendizaje y autonomía limitada, enfocada a la interacción con el usuario (Robótica Social) y además se trata de darle un diseño atractivo. Intercambios académicos con Japón y Estados Unidos y un convenio para labor solidaria en la materia, prevé la UPS para los próximos días. (AVB)-(I)