Un colectivo que se toma en serio actividad cultural

El director Carlos Pérez Agusti, español -más cuencano que español- se toma el tiempo para explicar la finalidad de este conjunto y definirlo como un espacio alternativo para la cultura

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El auditorio de la Casa Museo Remigio Crespo es el espacio donde se concentran los integrantes del colectivo Casa Tomada. PSR

Se han tomado el tiempo para organizarse, para planificar sus actividades. Se han tomado el trabajo de publicar una revista semestral, ya van por la edición número tres. Se toman la molestia de invitar a actores culturales, artistas, escritores para que formen parte del colectivo y de sus programas. Además, se toman muy en serio el trabajo por el arte, las letras y la cultura en la ciudad.
Palpitando en la cabeza el verbo tomar (no del verbo beber) se despierta el interés por penetrar un poco más en las entrañas de “Casa Tomada”, colectivo cultural, nacido en marzo de 2017.
La curiosidad sobre el accionar del colectivo es igual y hasta mayor a la curiosidad que despierta el cuento de Julio Cortázar “Casa Tomada” escrito en 1946 y a los enigmas que deja el relato por saber quiénes son los intrusos que la habitan.
En este caso, los habitantes del colectivo -homónimo del cuento de Cortázar- no son intrusos, son literatos, artistas, académicos de la ciudad, país y de otros países, que se definieron y decidieron por ser un grupo esencialmente literario.
El director Carlos Pérez Agusti, español -más cuencano que español- se toma el tiempo para explicar la finalidad de este conjunto y definirlo como un espacio alternativo para la cultura. “Todos esos espacios serán siempre insuficientes, porque consideramos imprescindible el desarrollo de la cultura en pleno siglo XXI”, dijo.
En “Casa Tomada” el trabajo se realiza en equipo, ellos están fuera de esa tendencia contemporánea e intensa del individualismo. La meta, el afán, es corregir y hasta lograr que lo colectivo prime sobre lo individual.
Por ahora, “Casa Tomada” tiene 30 integrantes aproximadamente y está llena de iniciativas. La editorial con la revista, el cine con el Museo Cinema y los encuentros, recitales, conversatorios que se desarrollan en su sede, el auditorio de la Casa Museo Remigio Crespo, o en otros lugares; encuentros donde se destilan las bellas letras y otras bellas expresiones.

Carlos Pérez Agusti, es el coordinador de “Casa Tomada”, sus discursos se centran en la motivación a la cultura. PSR

Mujeres

Fuera de cualquier connotación de género, “Casa Tomada” se caracteriza por la presencia y aporte de mujeres intelectuales. Sara Vanegas, Betty Mejía, Pilar Tordera, Susana Moreno, Edtih Patiño, Sara Pacheco entre otras, ponen la firma femenina.
En “Casa Tomada” se reúnen los amantes a la poesía, a la prosa. Todos se identifican con el perfil de acción. Susana Moreno siente y vive así sus momentos de encuentro. La voz de Betty Mejía se transforma cuando habla del colectivo, para ella “Casa Tomada” es un espacio donde se respeta el estilo, la vivencia, no se trata de un grupo uniforme, por el contrario, es una amalgama de estilos y vivencias”.
Trabajar sin dependencia económica (cada miembro entrega un aporte mensual) o de corte institucional convierte a “Casa Tomada” en un escenario de respeto, de aceptación y consideración, porque como diría Carlos Pérez en la apertura del recital: “La escritura es también un acto de generosidad” y eso, porque los que escriben pretenden conmover y están conscientes que la escritura es la columna vertebral del humano”.

Revista

Antes de terminar el 2018, los miembros de “Casa Tomada” se reunieron para la entrega de la edición número tres de la revista y un recital de más de una hora escuchando y leyendo versos o poesía en prosa, un recital donde todos ponen en juego la creatividad y el desarrollo de la imaginación.
La edición tres de la revista recibió el apoyo de la Universidad del Azuay, (UDA), y los articulistas dedican sus letras a la obra de César Dávila Andrade, un homenaje que hacen al “Fakir” en el centenario de su nacimiento.
La revista es una plataforma abierta a las expresiones literarias, en ella se pueden leer ensayos, poesía, relatos; en fin, es un medio de divulgación del espíritu creativo que abunda casa adentro y casa afuera. Un consejo editorial solicita las colaboraciones. (BSG)-(I)

Andrés de Müller, español, es uno de los integrantes de “Casa Tomada” y un activo escritor. PSR

TENDENCIAS

Los afanes de la revista crecen conforme avanzan en el tiempo, pero hay uno que gana terreno: abrir las puertas de “Casa Tomada” a los jóvenes. Pérez Agusti extiende la invitación a la juventud inquieta, a creadores que, al no tener un canal para la divulgación de sus creaciones, encuentren en el colectivo el espacio apropiado.
Dos soportes: impreso y en plataformas virtuales como Facebook y un blog con el nombre del grupo permiten conectarse con y en el mundo. “Nuevas tecnologías para el colectivo”, su línea de acción es abrirse a las tendencias estéticas de este siglo, nada de seguir dentro de un espacio cultural y revista de corte tradicional.
Siendo redundantes “Casa Tomada” está abierta para lograr conexiones con otros espacios culturales, la escuela de lengua y literatura de la Universidad de Cuenca, por ejemplo, o las secciones de literatura de otros organismos. Cuando la gente se canse, también podrán tomarse la libertad de abandonar el espacio. El colectivo no es una cofradía, club u organización cerrada, es un espacio abierto, Eliécer Cárdenas lo dice bien claro y directo. (BSG)-(I)