Por terminar proyecto infantil en medio de festejos navideños

El convenio para los Centros de Desarrollo Infantil Integral en el Cañar (CDI), vence el 31 de diciembre.

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Un total de 220 niños de uno a tres años de edad de la provincia han sido beneficiados en el 2018 con los Centros de Desarrollo Infantil Integral (CDI) que impulsan el Centro de Gestión y Desarrollo Social de la Prefectura de Cañar con el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Ayer, con festejos navideños, se adelantó la clausura del proyecto, en espera de su continuidad para el 2019.

El evento se desarrolló en el coliseo tipo mil, con la presencia de los cerca de 80 niños del CDI “Lolita Andrade” de la ciudad Azogues, acompañados de sus padres de familia, quienes recrearon algunas canciones navideñas como parte del programa. Actividades similares, se desarrollaron días atrás, con los 90 niños beneficiarios de La Troncal, y los 50 del cantón Cañar.

Carmita Sanmartín, viceprefecta de Cañar, dijo que el proyecto consta de cuatro CDI, ubicados en Azogues, Cañar y dos en La Troncal (parroquias Manuel J. Calle y Pancho Negro) que atienden a los niños, priorizando los de pobreza y extrema pobreza. Indicó que el evento desarrollado ayer consta en la planificación del proyecto para motivar y sensibilizar a los menores sobre los derechos humanos para una Navidad inclusiva.

Sanmartin indicó que para que el proyecto continúe en el 2019, se hacen las gestiones pertinentes ante el MIES para firmar un nuevo convenio. Comentó que el proyecto maneja una inversión anual de alrededor de 300.000 dólares, de los cuáles, el MIES financia 240.000 dólares y la Prefectura como institución ejecutora 60.000 dólares.

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De su lado, Priscila León, madre de familia, dijo que con el proyecto se han obtenido buenos resultados, porque ayuda al desarrollo de los niños en el crecimiento y en la relación con los demás. “También vincula mucho a los padres de familia en las diferentes actividades que organizan, una muestra es el programa navideño”.

A lo que Adrian Arce, también padre de familia, aseguró que el proyecto motiva a los padres de familia para que se relacionen más con sus hijos, incluso cada actividad que organizan las maestras, siempre toman en cuenta a los “papitos”. Expresó que existe confianza en los docentes, y es por eso, “que a pesar de la edad de nuestros hijos, los dejamos tranquilos en los centros”. (BPR)-(I)