La Arquitectura cuencana y sus arquitectos

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Hace aproximadamente sesenta años, ilustres ingenieros, historiadores, topógrafos y arquitectos, fundaron la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Cuenca.

Desde ese momento, quienes nos formamos en esta Universidad, hemos recorrido el país desarrollando arquitectura con conceptos renovados, contemporáneos, fundamentados en las enseñanzas de nuestros maestros. Pero también es digno de mencionar el esfuerzo de auto formación, de especialización en un cúmulo de actividades propias y complementarias, al ejercicio de nuestra profesión.

Debo confesar que quienes amamos la arquitectura, quienes vivimos para imaginar, proyectar y recrear espacios, nos sentimos profundamente satisfechos y orgullosos de los muchos arquitectos cuencanos que han triunfado a lo largo de estos años.

Poniendo en relieve el talento que se encuentra en nuestra sociedad, que nos impulsa a ser creativos, honestos con nuestras propuestas, lo que ha provocado reconocimiento y admiración de propios y extraños.

Hablar de un “Estilo arquitectónico cuencano” podría ser aventurado, sin embargo, no podemos pasar por alto el reconocimiento que ha generado el desarrollo urbano y arquitectónico de nuestra ciudad.

Somos conceptualizadores y creadores de propuestas que se fraguan a través de la historia, por esa simbiosis cultural de geniales artesanos y libre pensadores, que fusionados en una sola tendencia, han entregado al mundo una ciudad diga de ser recorrida, y sobre todo de ser vivida a plenitud.

En épocas aciagas, donde nuestra sociedad se halla sumida en debates estériles, donde prima fundamentalmente el odio y las retaliaciones, las noticias positivas surgen como un aire que llena y purifica nuestros pulmones, que nos recuerda que nuestro país está lleno de contrastes y de mentes talentosas y creativas.

La Bienal de Arquitectura de Quito

En días anteriores, la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito, en un acto de reconocimiento público, ha premiado, entre otros, a tres grupos de arquitectos cuencanos, que se han destacado por sus propuestas arquitectónicas y docentes, consideradas un aporte al desarrollo de la arquitectura de nuestro país.

En la categoría de Diseño Arquitectónico, el segundo lugar del Premio Internacional y primer lugar del Premio Nacional, lo ha obtenido “Surreal Estudio” de Carlos Espinoza Abad y su equipo conformado por Carlos Paucar, Mateo Abad, Xavier Pacheco, María Bermeo, Felipe Cobos, Mateo Andrade, María Manzano, Carolina García, María Carrión, José Aucapiña, Diego Ureña y Ana Monsalve.

El premio va por el diseño y construcción del proyecto denominado “Casas el Ciprés”, ubicada en la icónica calle Larga, que se integra armoniosamente al contexto histórico de la ciudad y realza la inmensa calidad creativa del arquitecto y el talento constructivo de nuestros obreros y artesanos.

Esta es una muestra significativa, de cómo la Arquitectura contemporánea, puede y debe adecuarse a las ciudades históricas sin competir con ella, sino complementándola.

Hay que destacar también el segundo lugar del Premio Nacional obtenido por Boris Albornoz Vintimilla y su equipo, conformado por muchos profesionales, pero que cuya columna vertebral estuvo conformada precisamente por sus alumnos, jóvenes arquitectos cuencanos en los que se destacan: Santiago López, Xavier Andrade, Victoria Chávez, Juan Padrón, Karla Saldaña, Pedro Moncayo, Paúl Moscoso, Mateo Vega, Gerónimo Maldonado, entre otros.

Todo ellos, en una tarea sacrificada y muy profesional, lograron materializar en más de cien mil metros cuadrados de diseño, una propuesta de arquitectura contemporánea, estéticamente hermosa y estructuralmente funcional.

El impulso que brindó el régimen anterior a la modernización de la administración pública, trasladó las empresas públicas y los diferentes Ministerios ligados a sus funciones, a las denominadas plataformas gubernamentales. De esta manera se agilizan trámites y gestiones administrativas.

La plataforma gubernamental de Desarrollo Social, ahora inaugurada y en funcionamiento, se encuentra emplazada en la ciudad de Quito, sector de Quitumbe.

En el ámbito académico

En el ámbito académico, cabe destacar la Mención Honorífica Nacional del libro “Hágalo usted mismo” de mi compañero y amigo Fausto Cardoso Martínez, de gran aporte a la historia y docencia universitaria, así como de Sebastián Astudillo y Gabriela Barzallo.

Por tener como oficio la Arquitectura, me permito hacer pública mis felicitaciones a estos tres grupos de colegas y amigos, las mismas estoy seguro serán recogidas en forma positiva por todos los ciudadanos de Cuenca, pero sobre todo este reconocimiento servirá de estímulo para que las generaciones venideras, que se encuentra formándose en las tres Facultades de Arquitectura que ahora existen en nuestra ciudad, sientan una profunda motivación por el arte de diseñar una arquitectura seria, en donde prime no sólo el conocimiento adquirido en los procesos académicos, sino también en la creatividad y la inventiva.

Quienes tenemos en nuestras manos y en nuestro talento, la posibilidad de transformar los espacios con respeto al medio ambiente, debemos ser más propositivos, por cuanto la creatividad aporta significativamente al diseño; no hay que olvidar que la arquitectura es una profesión técnica, pero al mismo tiempo un arte superior.

Un extraordinario arquitecto italiano llamado Renzo Piano, decía “…la arquitectura es una profesión peligrosa, lo que hagamos o dejemos de hacer los arquitectos, repercutirá en el medio ambiente que recrea positiva o negativamente la vida de la gente…”

Por: Miguel Moscoso Serrano, arquitecto.