Tres

Catalina Sojos

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Y la catarsis alcanzó a la cúpula militar en la semana pasada. La renuncia obligada de la vicepresidenta Vicuña, la negativa de difusión roja en contra de Correa por la Interpol y el tubo de ensayo con las candidaturas ciudadanas para la Vicepresidencia, culminaron una semana variopinta en Carondelet, donde los intríngulis de la política traspasaron sus muros y mantuvieron en vilo a algunos sectores del pueblo ecuatoriano. Cierto es que la indiferencia de la mayoría ante estos temas es un buen asidero para la clase política vigente, sin embargo, no deja de llamar la atención este final de año con una puesta en escena sin precedentes. Lo cierto es que nos encontramos ante tres ciudadanos opcionados, hacia los cuales nos apresuramos a averiguar sus datos en internet, dado que hasta el momento de la terna, eran solemnes desconocidos por nosotros. Hasta aquí el relato de las aventuras y desventuras de palacio, resta acudir, una vez más a la esperanza de que todo este affaire, termine ajustado a nuestra necesidad de verdadera justicia, equidad, honestidad y otros valores fenecidos. Cierto es que a estos gobiernos herederos de los descalabros les toca recoger la basura, por ello seguimos atentos sus movimientos en el tablero, con la esperanza de ese jaque mate a la corrupción puesto que, como pueblo, no podemos ni debemos abandonar el juego. (O)