“Número de pobres extremos en el mundo: inaceptablemente alto”

En la lucha para poner fin a la pobreza, también se debe tener en cuenta que ser pobre no entraña únicamente de carecer de ingresos

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María Ana Lugo, economista senior de la Práctica Global de Pobreza y Equidad del Banco Mundial, ayer en la UDA, durante la presentación. ACR

Aunque el número de extremadamente pobres disminuye, muchas personas siguen viviendo en pobreza

El nuevo informe de pobreza global y prosperidad compartida del Grupo Banco Mundial fue presentado ayer en el auditorio de la Universidad del Azuay (UDA); publicación cada dos años.
En realidad tenemos una muy buena noticia: cuando miramos a lo largo del tiempo, desde 1990 hasta 2015, la pobreza extrema a nivel global ha disminuido 25 puntos; ha pasado de un 36% de la población a un 10% en 2015, señala María Ana Lugo, economista senior de Práctica Global de Pobreza y Equidad del Grupo Banco Mundial.

Sin embargo, señala que, lo que se está viendo es que los últimos años esta caída se ha ido desacelerando y, en parte, esto tiene que ver con lo que está sucediendo en términos de la composición de pobreza, en donde están los pobres más extremos, que están ubicados en África y países en conflicto.

¿En cuanto a América Latina? Lugo explica que, en realidad, la mayoría de los países ha conseguido reducir la pobreza extrema a valores muy bajos, por debajo del 5%, y eso es parte de un progreso general que ha experimentado la región, desde 2000 en particular.

“Como los latinoamericanos definimos la pobreza, la pobreza es un poco más elevada, llega al 10% a nivel regional, uno de cada cuatro latinoamericanos es pobre con unas medidas un poco más elevadas, las que son las medidas típicas de países como Ecuador, de ingresos medios altos”, dice.

Procesos

La pobreza está aumentando en varios países de África al sur del Sahara, así como en Estados frágiles y afectados por conflictos.

En muchos países, el 40% más pobre de la población está quedando rezagado, en algunos países el nivel de vida del 40% más pobre está, de hecho, disminuyendo.

Para alcanzar el objetivo de reducir la pobreza extrema a menos del 3% para el año 2030, los países más pobres del mundo deben crecer a una tasa que supere ampliamente su experiencia histórica.

No hay lugar para complacencia, dice el Banco Mundial. Se deben intensificar los esfuerzos para promover el crecimiento económico en los países que se encuentran rezagados y cerciorarnos de que el progreso económico beneficie en mayor medida al 40% más pobre de la población.

“Reducir la pobreza extrema a menos del 3% para 2030 es aún un desafío considerable y seguirá siendo nuestro objetivo”, señala Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial.

La mayoría de los pobres del mundo vive actualmente en países de ingreso mediano y en estos países el panorama de la pobreza suele ser más complejo.

Teniendo en cuenta las líneas nacionales de pobreza, este Banco presenta comparaciones de la pobreza sobre la base de dos umbrales de pobreza más altos (USD 3,20 y USD 5,50 por día), que son típicos de los estándares existentes en los países de ingresos mediano bajo y de ingreso mediano alto.
En el curso de los últimos 25 años, el mundo ha realizado avances notables y sin precedentes en materia de reducción de la pobreza.

La lucha contra la pobreza extrema aún está lejos de concluir y, en algunos aspectos, se está volviendo más difícil.

El número de pobres extremos en el mundo sigue siendo inaceptablemente alto, y cada vez resulta más claro que los beneficios del crecimiento económico se han distribuido de manera dispar entre las regiones y los países.
En su gran mayoría, los hogares pobres están situados en zonas rurales, tienen un gran número de hijos y carecen de educación. (ACR)-(I)


RESULTADOS

1. Año 2015: 736 millones de personas vivían en la pobreza extrema, lo que representa una disminución respecto de los casi 2000 millones registrados en 1990.
2. A pesar de la desaceleración del crecimiento mundial durante los últimos años, entre 2013 y 2015 el número total de personas que vivían en la pobreza extrema se redujo en más de 68 millones.
3. Desde 1990, decenas de millones de personas han escapado de la pobreza cada año, lo que ha generado entre 1990 y 2015 una disminución promedio de un punto porcentual por año en la tasa mundial de pobreza extrema.
4. Gran parte de los avances de los últimos 25 años se registraron en Asia oriental y el Pacífico, donde el auge económico de China ha permitido que millones de personas salieran de la pobreza.
5. De cara a 2030, las previsiones indican que el mundo debería crecer a un ritmo inusualmente firme para alcanzar la meta del 3%.
6. En un escenario alternativo, en el que todos los países crecen al mismo ritmo que el promedio de sus regiones durante los últimos diez años, las previsiones del Banco Mundial indican que la tasa de pobreza extrema mundial superaría el 5% en 2030.
7. Este escenario conduce a un mundo bifurcado, en donde más de la cuarta parte de los habitantes de África del sur del Sahara viven en la pobreza extrema, mientras que la pobreza asciende a menos del 2% en la mayor parte del resto del mundo.
8. Estas tendencias regionales contrapuestas en materia de pobreza tienen implicaciones.
9. Las previsiones del Banco indican que la tasa de reducción se desaceleró aún más entre 2015 y 2018, a menos de medio punto porcentual por año. (I)

MÁS DETALLES

No debemos olvidar -alerta el Grupo Banco Mundial- las penurias que sufren los miles de millones de personas que viven con más de USD 1,90 y siguen siendo muy pobres según los estándares de sus propias sociedades.

Se debe reconocer que las sociedades no han dejado de pensar en la pobreza ni de preocuparse por ella, aunque sus formas extremas sean ahora mucho menos evidentes. La pobreza es un problema multifacético complejo.

Un crecimiento económico más sólido y esfuerzos adicionales para resolver los conflictos violentos son fundamentales para acelerar el ritmo de disminución de la pobreza en África y en otras regiones, señala el Banco.

En la lucha para poner fin a la pobreza, también se debe tener en cuenta que ser pobre no entraña únicamente de carecer de ingresos. Otros aspectos de la vida son esenciales para el bienestar, entre ellos, la educación.

A medida que aumenta la prosperidad en el mundo y la pobreza extrema va desapareciendo, se plantea legítimamente que la línea de USD 1,90 podría ser demasiado baja para definir si alguien es pobre en todos los países del mundo.