Industria cuencana se va a Azogues

Han existido algunos intentos para responder a la gran industria, pero ninguno ha tenido éxito, por diferentes motivos.

4018
En Zhullín, del cantón Azogues, provincia del Cañar, la fabricante de muebles cuencana Colineal construye su centro logístico de diez hectáreas, desde ahí exportará. Cortesía

Ante ausencia de definición de suelo industrial de gran tamaño

No hay suelo industrial en Cuenca, o si lo hay, el Municipio, que es la entidad responsable de la planificación, no lo ha ubicado aún. Por este motivo, la gran industria –imposibilitada de seguir creciendo- se ha visto obligada a emigrar.
Es que el Parque Industrial situado al norte de la capital azuaya, creado hace aproximadamente 40 años, colapsó hace 20.

En sus 77,5 hectáreas, los 112 lotes están saturados y no solo con producción industrial diaria, sino con bodegas.

A esta realidad se suma el hecho de que este parque se ha convertido en “un barrio más” de la urbe, según Andrés Robalino, director ejecutivo de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca (CIPEM), este sitio se transformó en el paso obligado de buses y vehículos pequeños, pues junto ha crecido –y va en aumento- una zona poblada.

Y lo que caotizó más a esta área industrial, además de la ejecución de anchas veredas y angostas calles, fue un puente que le cruzó al parque, construido en la alcaldía de Fernando Cordero, rememora Robalino.
Se refiere al puente que va por detrás del parque, sube a Ricaurte y llega a la calle del Sudamericano, por obvias razones no fue una decisión planificada, sino política, que le afecto aún más a esta zona industrial, dice.

En su planta ubicada en la avenida Don Bosco, Indurama sigue fabricando su línea blanca, pero el espacio cada vez se reduce. ACR

Crecimiento

Mientras tanto, en estos últimos 20 años algunas fábricas del Parque Industrial han crecido para arriba, subiendo la altura de sus galpones o incluso ampliándolos hacia sus espacios verdes o de parqueo.
Pero las industrias con mayor músculo financiero comenzaron a crecer afuera, aunque con grandes sacrificios económicos.

Uno de ellas es la fabricante de muebles Colineal, su gerente general, Roberto Maldonado, confirma que la falta de espacio industrial en Cuenca desde hace muchos años ha ocasionado que varios proyectos no se puedan cristalizar.

En su caso, no han conseguido en donde poner sus instalaciones y ahora utilizan cuatro lugares diferentes y distantes para fabricar y embodegar su producción, lo que conlleva altos costos de movilización y control, y gastos innecesarios.

Este fue el motivo por el que esta empresa cuencana optó por irse a Azogues, capital de la provincia de Cañar. Aunque la matriz de Colineal seguirá en Cuenca, así como sus almacenes, pero desde el vecino cantón despachará a todo el Ecuador y al exterior los productos que fabrica en sus plantas de Cuenca.
Inversión

Para ello, Maldonado gestionó el permiso del Municipio de Azogues para construir sus nuevas instalaciones logísticas en la zona de Zhullín, proyecto de diez hectáreas, hoy en plena ejecución. Para esta construcción, Colineal invierte diez millones de dólares.

Ante este panorama, Maldonado no se adelanta a los hechos, pero advierte que las plantas que fabrican sus muebles se mantendrán en Cuenca “por ahora”.

La ida parcial de una industria cuencana no es un caso aislado, significa que los recursos económicos por pago de energía, agua y más servicios no se quedarán en el Azuay, sino irán a otra provincia. Incluso la generación de empleo y la tributación.

Y Maldonado confirma, la construcción del centro logístico hoy lo realiza con obreros de Cuenca, después cuando este lugar ya esté operativo contratará a 60 personas de Azogues.

Y eso lo sabe el alcalde de Azogues, Virgilio Saquicela, quien confiesa que, siempre y cuando estas empresas cumplan y respeten todos los requisitos ambientales y más, a su Municipio sí le interesa que haya inversión externa y se considere mano de obra local para generar empleos.

Fracasos

La urgencia de tener suelo industrial ha generado algunas propuestas, ninguna ha resultado.
La idea de ocupar 50 hectáreas del Cuartel Cayambe para ampliar el Parque Industrial fracasó porque este proyecto se lo ancló a las necesidades de financiamiento del tranvía, y a 300 dólares el metro cuadrado sin infraestructura.

Robalino advierte que 300 dólares no es competitivo.

Otra propuesta sin éxito fue la del prefecto Paúl Carrasco: ocupar un terreno recto un poco más abajo del cantón Santa Isabel, no resultó porque la vía es angosta.
Y ahí está el polígono de Chaullayacu, en Tarqui, creado en la alcaldía de Paúl Granda y cuya totalidad de lotes hasta hoy el Municipio no puede vender. (ACR)-(I)

LOTES PEQUEÑOS

Carlos Rojas, gerente general de la EDEC EP. ACR

Los lotes en Chaullayacu son pequeños, no para la gran industria, y cada metro cuadrado sobrepasa los 180 dólares.

El gerente de la empresa municipal EDEC, Carlos Rojas, justifica sus precios, los estableció un perito certificado y son terrenos con toda la infraestructura lista: vías y más.

Incluso, puntualiza que la EDEC no tiene una utilidad muy alta al vender cada lote, solo tiene un valor para ir recuperando el crédito que pidió para construir este parque.

El problema de todo -estima Robalino- es que el Municipio está al frente del proyecto, cuando lo lógico es que estén los mismos industriales que conocen la realidad.

Rojas reconoce que el Municipio tiene una deuda con el sector industrial “creo que es una deuda que en realidad tiene la administración municipal en ir generando nuevos espacios que se puedan identificar, en donde se pueda emplazar la gran industria”.

Pero advierte que el problema para la instalación de la gran industria no solo es la falta de definición de espacios, sino el tema ambiental. (I)

Indurama invertirá 60 millones
de dólares en Javier Loyola

En los últimos tiempos, la fabricante Indurama ha contratado más personal. ACR

Ante esta realidad, la fabricante de línea blanca Indurama, empresa cuencana, mentalizó un nuevo polo de desarrollo industrial y comenzó a establecer contactos con el Municipio de Azogues para conseguir permisos y ubicar una zona industrial en la parroquia Javier Loyola.

El proceso de tramitología, sobre todo en el ámbito ambiental, continúa, informa el alcalde Virgilio Saquicela, pero igual que sucedió con Colineal, el Alcalde está abierto a la posibilidad de seguir abriendo los lazos comerciales con Cuenca.

El 3 de noviembre de 2018, esta propuesta de Indurama tomó más cuerpo, cuando el Ministro de Producción, Pablo Campana, comprometió su apoyo para implementar el “Polo de Desarrollo Productivo del Austro”.
Precisamente la empresa ancla, alrededor de la cual se desarrollarán encadenamientos conexos a su producción es Indurama.

Este Polo se instalaría en unárea de 284 mil metros cuadrados, y serviría para las industrias del sector metalmecánico de toda la región, indica Felipe Vallejo, directivo ministerial.

El gerente general de Indurama, Horst Moeller, ingeniero comercial, empresario guayaquileño que asumió esta semana el cargo, dice que la inversión sería de 60 millones de dólares aproximadamente.
“Gracias a las iniciativas que se han venido tomando entre el Gobierno y la empresa privada, Indurama ha tenido la tranquilidad para hacer este tipo de inversiones; es una apuesta al crecimiento de la región y a la generación de empleo”.

Moeller advierte que el espacio que ha utilizado durante todos estos años la empresa ha sido ocupado al 100% y los planes de crecimiento e incremento de producción no permitían aprovechar ya el espacio “por eso era una urgencia cambiarnos de lugar”. (ACR)-(I)

Fibroacero compró una
hectárea en parroquia Llacao

El ministro de Producción, Pablo Campana, vino a Cuenca y ofreció su respaldo a la industria. ACR

Otra de las grandes fabricantes de línea blanca del austro ecuatoriano, Fibroacero, también hace una advertencia.

Gerardo Quito, subgerente general de Fibroacero, revela que les urge suelo industrial, su planta localizada en el Parque Industrial en Cuenca está llena, a tal punto que esta empresa no tiene bodegas.
Esta situación hizo que hace tres años atrás, Fibroacero invierta en un área de bodegas en la parroquia rural Llacao, provincia del Azuay.

Pero eso no queda ahí, el subgerente confiesa “obviamente estamos también buscando la posibilidad de ir con nuestra planta para allá, porque el Parque Industrial está saturado”.

En Llacao, Fibroacero tiene una muy buena extensión de terreno de una hectárea, este momento allá funcionan sus bodegas de producto terminado.

Juan Fernando Vásquez, miembro del directorio de la Cámara de Comercio de Cuenca, lamenta que industrias importantes se estén yendo a otras provincias porque eso implica que empleos y recursos ya no se quedan en Cuenca.

Es una realidad, esta ciudad ya no tiene, al menos legalmente, establecidas áreas para crecimiento industrial, el parque industrial está ocupado, no hay terrenos libres, entonces hay industrias de mediano y alto impacto que eventualmente quisieran establecerse en la ciudad y no lo pueden hacer.
Vásquez reprocha la gran oportunidad que se perdió con el cuartel Cayambe, pues el Municipio puso a la venta cada metro cuadrado de terreno a un precio alto. (ACR)-(I)

CIFRAS

2.500
plazas de trabajo directo y 6.000 indirectos generará la nueva planta industrial que construirá Indurama en Javier Loyola, sector Pampa Vintimilla.

10
años es el plazo que se ha establecido Indurama para alcanzar una proyección en ventas por 300 millones de dólares, de los cuales 100 millones serán de exportaciones.

1

recordatorio, las empresas adherentes al Polo de Desarrollo Productivo se beneficiarán con la Ley de Fomento Productivo, mediante contratos de inversión para todas las nuevas inversiones que hagan en Ecuador.