La minería

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El tema de la minería sigue siendo uno de los más delicados del país y lamentablemente sin una solución definitiva hasta ahora. Las comunidades cercanas a los sitios que fueron concesionados durante el anterior gobierno, han reclamado en todos los casos que ellos nunca fueron consultados, como se les ofreció durante la campaña electoral que llevó al poder a Rafael Correa. En otros casos y complementariamente no se presentaron nunca estudios fiables sobre el nivel de impacto de esa actividad. Uno de los casos más conocidos y por lo tanto conflictivos es el del Azuay en donde las comunidades y varias organizaciones defensoras del ambiente sostienen que existirá un daño significativo a las fuentes de agua.

Una de las banderas de lucha de la campaña electoral del anterior gobierno durante la primera etapa fue la defensa de la naturaleza. Se prometió que jamás se atentaría contra ella. Cuando ganaron las elecciones y posteriormente empezaron a acabarse los recursos económicos como consecuencia de la baja de los precios internacionales del petróleo, la minería a gran escala fue la tabla de salvación para seguir usando ingentes recursos. La explotación del Yasuní fue la evidencia de que los acuerdos electorales eran nada más que estrategias y que lo que importaba era el dinero y no la naturaleza. Luego vinieron las concesiones sobre todo en el austro del país para la explotación de minerales metálicos.

En el caso del Azuay la mayoría de los pedidos serios se encaminaron en la dirección de pedir informes independientes y se consideró que las universidades locales eran las que tenían la credibilidad necesaria para indicar si iba a existir y en qué medida afectación a las fuentes de agua. Esos informes no se conocen hasta hoy porque las universidades no recibieron oportunamente los recursos necesarios. Mientras tanto se firmaron las concesiones y comenzó la exploración y en algún caso la explotación. La reacción de las comunidades ha sido fuerte en varios casos y no se ve una fórmula de acuerdos en firme lo que amenaza una violencia creciente.