“UAM” en Colombia

Hugo Lucero Luzuriaga

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Orgullo y satisfacción ha generado en la ciudadanía de Cuenca la destacada actuación de un grupo de docentes y alumnos del Programa Académico “Universidad del Adulto Mayor” (UAM) de Cuenca, en la ciudad de Pasto-Colombia, asistentes en calidad de invitados al IV Congreso Internacional de Envejecimiento Humano, desarrollado de 17 al 19 de octubre del año en curso. Delegación liderada por los docentes: Saúl Chalco, Francisco Vintimilla y Dúval Yánez y con la ponencia: “Memorias Programa Académico Universidad del Adulto Mayor”. Como corolario de lo mencionado y reconociendo la labor de la UAM, se designa a la Ciudad de Cuenca como sede del “V Congreso Internacional de Envejecimiento Activo.

Hechos aparentemente, para algunos, sin mayor trascendencia, sin embargo, para los cuencanos de nacimiento y de corazón, representa los reconocimientos: a la academia, al trato que los damos a nuestros adultos mayores, a una ciudad catalogada como la ideal para vivir los jubilados, y, un aplauso y felicitación para nuestros adultos mayores que a pesar de su importante edad cronológica son capaces de seguir aprendiendo, demostrado que la vejez no es un impedimento para seguir creciendo y aportando al desarrollo de la sociedad. Es una lección de cómo se debe representar a una ciudad y país, sin esperar réditos económicos o afines, sino la consigna de salir adelante en función de las mayorías, opacando a algunos políticos y politiqueros que pregonan servir a los demás pero que terminan por servirse, y para ironía, de los demás. Debe constituirse en una motivación para la UAM, institución sin fines de lucro, que labora por un colectivo incomprendido que estereotipa al “viejo”, al pensar que no sirve y hasta incluso que es un producto de desecho.

Creemos que el Gobierno debe preocuparse en el establecimiento, lo antes posible, de políticas públicas en favor de un sector discriminado, a propósito, recordemos que el proyecto de ley para el adulto mayor pasó luego del segundo debate en la legislatura, al ejecutivo para su aprobación o veto, ante ello, exigimos se haga una revisión a sabiendas que no se recogió importantes sugerencias de la academia y de otros sectores vinculados con la población adulta mayor.

Es la oportunidad para recodarle a la ciudadanía que nuestro “viejos” se merecen el aplauso a sabiendas que dieron la vida y, lo que es más, siguen siendo en un gran porcentaje: población económicamente activa. Además de que la expectativa de vida del ser humano sigue creciendo, ubicándose al momento alrededor de 76 años, y recordar que nosotros si es que Dios no dispone otra situación, tarde o temprano estaremos formando filas de la población adulta mayor, guste o nos guste, empero, lo importante es llegar a esta etapa de la vida: saludables, proactivos, productivos y con el deseo de seguir adelanta, y que a lo único que responderemos es: al destino. (O)