Las tradiciones se mantienen

Hernán Déleg Pacheco

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La celebración del día de los difuntos, es una tradición ancestral, de cada uno de los pueblos del mundo, manteniendo esta tradición con diferentes costumbres, donde se glorifica a los difuntos y es un día, o un momento para recordar a todos aquellos que ya no están con nosotros y son ellos los que reciben mas flores que los vivos, será por tanta gratitud, que se llenan los cementerios de flores y sentir a lo mejor el remordimiento de no haberlo cumplido fielmente en vida…o simplemente es vivir en su propio universo, en su universo particular y no en el universo común de los vivos, que es cuando se necesita.

En nuestro medio es un día para celebrar en familia y recordar que comienza una nueva estación, que por tradición en el campo es el fin de la temporada de cosechas, y se supone que es la entrada de siembras y comienza una estación más oscura y lluviosa, donde desaparece el límite entre el mundo de los vivos y de los muertos…
La tradición es diferente en cada región, en cada pueblo, antes se veneraba a los muertos, para espantar a los malos espíritus, y que puedan pasar de largo…seguramente muchas familias salen por la noche a los cementerios para rezar por las almas de los muertos a la luz de los candiles y velas, mientras otros pasan limpiando los ingresos de sus tumbas y colocando flores para tener todo preparado para la celebración tradicional del día de los difuntos…es muy típico también celebrar en la actualidad en las riberas de los océanos entre amigos y familiares…donde se cuentan historias junto a la luz de los finados, es decir el de sus muertos.

Normalmente la madre, la abuela, cuentan historietas de los fallecidos de la familia, y en estas reuniones no falta una buena cena o merienda, acompañado con un anisado yunguilla-no, o un canelazo, para hacerle hablar a la lengua que se encuentra en un lugar húmedo…es la noche de los finados y para ellos algunos pueblos y en particular la sociedad consumista prepara, como así lo han hecho con varios espectáculos, música, danza y teatro callejero, que lo describo como un canto a la vida…
En algunos pueblos se llora, y se recoge dinero que se entrega a la iglesia para celebrar misas o responsos por las almas de los finados, porque habría sufrido tanto entre los vivos y por tanto sufrimiento es necesario, que se busque y se considere legítimo que se ayude con creencias sólidas, como quien más que un “sacerdote” ayude a llegar al cielo…es una tradición y un acto de fe cristiana en nuestro medio.

No hay que aproximarse al misterio de la muerte, porque puede apoderarse del alma humana y el de filosofar sobre la vida después de la muerte es aproximarse a morir; quien a regresado para contarnos de esa “verdad”, que ha sido proclamada en todos los rincones del mundo, donde las sombras se vuelven fantasmas y es extraño para el ser humano, que se pelee con los vivos y luego se disculpe haciendo homenajes con las flores a los difuntos, sabiendo que “todos” tenemos que cruzar el mismo portón… (O)