¿Independencia?

Ana Abad R.

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La zona de concesión minera entregada por el Gobierno es 25% del territorio de Cuenca; no tenemos conectividad y las carreteras son de segundo nivel; no tenemos beneficios ni regalías especiales por los proyectos hidroeléctricos que están en nuestro territorio; la contribución del Azuay al Fisco no regresa con equilibrio a la Provincia; la Universidad de Cuenca es esencial en el Austro, pero su presupuesto no se incrementa; tenemos una Bienal de Artes Plásticas, festivales nacionales e internacionales de teatro, cine, títeres, simposios de Literatura, Sociología, Medicina, Historia, Arquitectura, etc. –de muy alto nivel–, que se mantienen por el empeño de sus organizadores mientras el aporte para el desarrollo de las artes y la cultura es avara. De qué independencia podríamos hablar si, además, la representación política de la Ciudad y de la Provincia han estado al vaivén de los intereses personales de sus máximas autoridades y todo mientras se “cabildea” alianzas políticas entre “los mismos de siempre” y el señor Presidente nos trae insulsamente espejuelos y abalorios y nos dice –con mucha pasión– que “no quiere culpables” en el caso tranvía y en épocas de ¿¡“cirugía mayor a la corrupción”!? ¿Quién le entiende, señor Presidente? ¿Por qué no dijo nada de la máxima preocupación de cuencanos y azuayos como la minería? ¿Por qué nos ofrece vuelos directos a EU y no a Guayaquil? (O)