El “Cuartel Central” de Bomberos y su legendaria compañía “Guayaquil Nro.2”

-Breve remembranza de su historia-

1184
Bomberos Cuenca

El tradicional inmueble central del Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cuenca, reinaugurado hace pocos días, sin lugar a dudas se constituye en un edifico emblemático, estratégicamente ubicado en el Centro Histórico de Cuenca, cuya actividad logística-histórica-profesional, no deja ni dejará de ser vital e indispensable para una prestación de servicios eficiente y oportuna hacia la comunidad cuencana, más aún cuando mantiene y cobija en sus instalaciones, a la legendaria y tradicional Compañía “Guayaquil Nro. 2”, que posee un valioso contingente humano, técnico e instrumental.
Bien lo señala Ortega y Gasset, cuando al referirse a la historia indica que “es una cadena de hechos que responde a una razón histórica”. Así los palpamos hoy al encontrar aquella armónica comunión entre pasado y presente en el que, hablar del “Cuartel Central” o de su Compañía “Guayaquil Nro. 2”, nos lleva a la ineludible obligación de recordar que su emblemática designación se debe a que, la partida de nacimiento del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cuenca, institución que nace un 12 de octubre de 1945, fue suscrita para la posteridad por un selecto grupo de 30 voluntarios cuencanos, quienes, encabezados por don Eduardo Malo Andrade, recibieron la primera orientación técnica-profesional de parte de cuatro ciudadanos guayaquileños residentes en Cuenca, cuyos nombres quedaron impregnados para la posteridad al interior de las gloriosas páginas doradas que registran celosamente los acontecimientos relevantes y ejecutorias progresistas de Cuenca; sus nombres: Carlos Lecaro Viggiani, Jorge Fernández, Reinero Casanova Intriago; y, Carlos Flores Rodrigo.
Más significativa la denominación de esta “Compañía”, cuando la ciudad de Guayaquil se constituye en la hermana mayor de las entidades bomberiles de nuestra Patria, al ser la primera fundada en la nueva República del Ecuador, el 17 de agosto de 1835, institución que nace bajo la denominación de: “Cuerpo Contra Incendios de la República”, entidad de beneficencia pública, con prestación de servicios abnegados y sublimes; Presidencia para entonces del visionario Vicente Rocafuerte Rodríguez.
Fundada la entidad bomberil en Cuenca, se establecen las Compañías “Abdón Calderón Nro. 1” y “Guayaquil Nro. 2”, de las que pasaron a ser sus primeros Comandantes: Reinero Casanova Intriago y Carlos Flores Rodrigo, respectivamente; “compañías” que nacen y pernoctan juntas al interior del único Cuartel, que en sus primeros años mantuvo la institución.
Años más tarde, acaecido el fallecimiento de don Cornelio Tamariz Valdivieso, el 1 de marzo de 1949, se funda con su nombre la “Compañía Nro. 3” (Gestiones emprendidas por el doctor Alejandro Urigüen Díaz, Comandante Honorifico de la Institución), conformándose las tres “Compañías emblemáticas” que durante muchas décadas formaron parte de la estructura logística institucional, y por ende, las que brindaban sus primeros servicios patrióticos y desinteresados. Cabe resaltar, que el nombre de Cornelio Tamariz Valdivieso, junto a los de Severo Adrián Gutiérrez Gutiérrez, Vicente Tamariz Valdivieso y Mufith Hanna Santacruz, honran ya la “Galería de honor” institucional, que muy pronto será trasladará a determinado espacio del remodelado “Cuartel”, para mantener perenne hacia las generación futuras, los nombres de quienes con mucho heroísmo, impregnaron en su pecho la primera estrofa de su coro: “NUESTRO LEMA VENCER O MORIR”.
Ojalá en un espacio de tiempo no muy lejano –habrá que seguir insistiendo-, como justo y merecido reconocimiento a estos auténticos héroes, se concrete el “Monumento al Bombero Caído” como ya existe en ciudades como Guayaquil e Ibarra.
Son estos los antecedentes que guardan y encierran en su esencia, aquella auténtica amalgama multicolor de la concepción significativa del nombre de la Compañía “Guayaquil Nro. 2” que dicho sea de paso pernocta al interior de este viejo y querido “Cuartel Central” por ya 61 años.
DONDE SE ENCONTRABA UBICADO SU PRIMER CUARTEL Y COMPAÑIAS…?.
Desde la fundación institucional en 1945 hasta 1946, las Compañías “Abdón Calderón Nro. 1” y “Guayaquil Nro. 2”, permanecían al interior de un inmueble arrendado e improvisado como “Cuartel”, en la calle Padre Aguirre -entre Gran Colombia y Bolívar-, a media cuadra de la Plazoleta de Santo Domingo, casa del señor César Mora. Posteriormente, entre 1946 a 1948, en la calle Benigno Malo -entre Lamar y Gran Colombia-, a cuadra y media del Parque “Abdón Calderón”, casa de don Luis Mario Polo. Desde 1948 hasta 1957, en la calle Benigno Malo -entre Vásquez de Noboa, hoy Presidente Córdova, y Juan Jaramillo-, casa de don Víctor Manuel Donoso, en cuyo “Cuartel”, a partir de octubre de 1949, se sumó la compañía “Cornelio Tamariz Nro. 3”. Finalmente, desde el mes de octubre de 1957, se instala en su actual, propio y ahora remodelado “Cuartel Central” de la calle Presidente Córdova 7-37; permaneciendo la “Abdón Calderón Nro. 1” hasta el mes de octubre de 1978, fecha en la que se reubica hacia la zona norte de Cuenca –calle Arenillas y avenida España-; y, la “Cornelio Tamariz Nro. 3”, que a partir de 1987 es reubicada hacia el sur-oeste de Cuenca, al interior de la Escuela de Bomberos “Efraín Vásquez Tálbot” -avenidas 27 de Febrero y Roberto Crespo-; manteniéndose la legendaria “Guayaquil Nro. 2”, firme e inamovible hasta la fecha.
Este acogedor y cálido “Cuartel Central” que se ha constituido además en escenario o fiel infidente de aquellos largos trechos de vida o la vida misma, de quienes indudablemente se constituyen como la mejor cosecha de la juventud solidaria cuencana, convierten a este querido “Cuartel Central”, en el corazón logístico e intangible de una institución que durante 73 años ha concentrado en forma rígida, arraigada y transparente, los más puros sentimientos, valores y virtudes exteriorizados por cientos de ciudadanos, que a lo largo de varias generaciones han puesto en práctica el desprendimiento personal y ejercitado su profunda vocación de servicio que en algunos casos, penosa pero altivamente, llevaron a la inmolación de sus vidas. Profesionales, catedráticos, comerciantes, estudiantes, obreros han formado filas en esta entidad bomberil, muchos de ellos a través de sus tradicionales “jorgas” o siguiendo el ejemplo de algún “familiar, pariente o amigo”.
Esta reinauguración que ofrece a la ciudadanía cuencana un “Cuartel Central” moderno con identidad propia y estructura original, permitirá a la vez reinaugurar la unión y compromiso de servicio auténtico y desinteresado que haga más visible aquella armónica comunión entre pasado y presente, para garantizar aquella proyección objetiva que mantendrá enrumbada a la institución por los senderos de una auténtica Abnegación, Disciplina y Tecnificación; recordemos por unos instantes que en efecto “la vida debe ser comprendida hacia atrás, pero debe ser vivida hacia delante con objetividad, firmeza y optimismo”.
CRONOLOGÍA DE CREACIÓN DE SUS COMPAÑÍAS.
“ABDÓN CALDERÓN Nro. 1” (1945)
“GUAYAQUIL Nro. 2” (1945)
“CORNELIO TAMARIZ Nro. 3” (1949)
CUARTEL ESCUELA DE BOMBEROS “CRNL. “EFRAÍN VÁSQUEZ TÁLBOT” (1987)
“CRNL. (B) JAIME MALDONADO AMBROSI Nro. 4” (2002)
“CMDTE. (B) ROBERTO LLORET BASTIDAS Nro. 5” (2006)
“SGTO. (B) MUFITH HANNA SANTACRUZ Nro. 6” (2009)
“CRNL. (B) EDUARDO SUÁREZ QUINTANILLA Nro. 7” (2013)
“COMPAÑÍA No. 8” (2015)
“COMPAÑÍA No. 9” (2015)
VOLUNTARIADO Y HEROISMO.
Cuatro integrantes de la Institución han ofrendado sus vidas en el cumplimiento al deber.
Crnel. Cornelio Tamaríz Valdivieso, quien fallece el 1 de marzo de 1949 -a la edad de 29 años-, por las heridas graves que le provocaron la explosión de un extintor, mientras impartía enseñanzas al personal.
Crnel. Vicente Tamariz Valdivieso, quien en el desempeño de la Primera Jefatura, sufre un grave accidente de tránsito, al retornar de una emergencia registrada en horas de la madrugada de 2 de abril de 1978. Su vehículo fue impactado por otro que no respetó una vía secundaria, causándole graves lesiones con secuelas que duraron muchos años. Fallece el 1 de diciembre de 1996.
Cabo Adrián Severo Gutiérrez Gutiérrez, quien fallece el 13 de enero de 1983 -a la edad de 21 años-. Fue víctima de una descarga eléctrica, producida por un cable de alta tensión que cayó al suelo, cuando combatía un flagelo por el sector de la Av. González Suárez.
Cabo Ing. Mufith Enrique Hanna Santacruz, fallece el 17 de abril del 2008 -a la edad de 27 años-, a consecuencia de una explosión producida por materiales combustibles, almacenados en una ferretería ubicada en la calle “La Mar” de nuestra ciudad.

Diego Felipe Rodríguez Muñoz