La libre determinación

Hugo Darquea López

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Nada es casual todo es causal y tiene una razón de ser.
“Laconte de Lisle nos describe: El que va a la cabeza es un viejo jefe, su cuerpo está agrietado como un tronco roído y minado por el tiempo…” (Tomado de “El Estado en la Historia” Gastón Leval)

Se puede comentar con pasión o a veces con razón o sin ella, aquellos sucesos que nos afectan, así se conversa, dialoga o discute en religión, política y desde luego por el futbol, en general todo es discutible ya que siempre la duda está aguijoneando la mente, nada en nuestra experiencia cotidiana escapa a los ojos escrutadores y a las mentalidades abiertas, tengamos presente que el ser humano es por naturaleza un ser racional, insatisfecho, curioso, crítico y por lo mismo imaginativo, dotado de una inmensa capacidad creativa. Hemos avanzado desde las cavernas a las cumbres y seguiremos en este viaje que nos hace más humanos y por tanto más generosos o…más destructivos.

La corrupción, las guerras y el delito desde su raíz, son violentos y negativos, y pese a lo que se argumente como una oportunidad de crecimiento, así las anexiones territoriales o los incentivos a la producción de armamentos y otros insumos, entrañan un denominador común de daño irrecusable a la vida personal y social…pero, siempre en contrapunto, se despertará la necesaria recuperación de la dignidad humana.

Este cuadro se ha incentivado desde los hechos que vivimos.
Pero en lo peculiar del comentario, el último proceso electoral de Brasil motiva múltiples criterios, hay quienes ven en el resultado del evento un salto al vacío por la radical presentación del triunfador, su liderazgo cargado de pasión y de ataques fulminantes a la izquierda política hasta la exposición de sus tesis sociales en las que prima el punto de vista tradicionalista sobre la cultura y que promueve en la actividad económica la libertad de mercado y gestión, recuperando el papel dinamizador del emprendimiento y la iniciativa privada, limitando la gestión del gobierno a su rol básico de guardián del orden y promotor del progreso.

Anuncia el desmantelamiento del Foro de Sao Paulo y los proyectos del socialismo del Siglo XXI, al punto que ya se advierte la crisis del UNASUR o su reconfiguración.
La tesis que fluye es la afirmación de la libre determinación del pueblo brasileño con los cincuenta y ocho millones de ciudadanos brasileños que sufragaron por Jair Bolsonaro y los cuarenta y ocho millones que sufragaron por Fernando Haddad, el pueblo ha decido su futuro en pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación y la libertad democrática tal como la Constitución del Brasil proclama y garantiza. En esta perspectiva, la elección popular, legal y legítimamente realizada, es una expresión cívica que en principio exige respeto pero que entraña un riesgo necesario, todo depende de la honestidad y de la eficacia democrática con que los elegidos sepan honrar el desempeño de las funciones que el pueblo les ha confiado.

Tengamos en cuenta que a su hora el pueblo decide y si es del caso enmienda. En el fondo la corrupción del gobierno de Lula ha sido castigada en las urnas.
Entonces, todo cambia, menos la ley del cambio. (O)