Glaucoma y degeneración macular las enfermedades silenciosas más peligrosas de los ojos

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Octubre es el mes de la salud de los ojos, al celebrarse el Día Mundial de la Visión, Clínica Oftalmológica Andes Visión preparó información clave sobre las enfermedades silenciosas más peligrosas que afectan a este órgano, con el fin de contribuir a la prevención y mejor calidad de vida de los pacientes. El glaucoma y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) son las patologías principales y responsables de la pérdida de visión progresiva e irreversible, sin ningún síntoma. Según la Organización Mundial de la Salud OMS, la DMAE afecta mayormente a mujeres y de éstas el 14% son de origen latinoamericano y 54% caucásico.

En el caso del glaucoma, debido a que existen muchos tipos y con características muy variadas, es difícil establecer la prevalencia por género, sin embargo, existen estudios que determinan que también se presenta en mujeres con mayor frecuencia.

Para conocer más a profundidad sobre éstas y otras enfermedades silenciosas de los ojos, la oftalmóloga Ana María Brutto, especialista de Clínica Oftalmológica Andes Visión, comparte a continuación información sobre sus efectos y tratamientos.

● Glaucoma: Esta patología afecta al 8% de la población a nivel mundial según la OMS. Consiste en el daño del nervio óptico, el cual se encarga de transmitir la información visual desde la retina hasta el cerebro. Es generado por la pérdida de fibras nerviosas en la retina, que puede ser ocasionado por aumento de presión dentro del ojo. Esto se da principalmente cuando el sistema de drenaje del ojo no funciona correctamente, es decir, cuando la producción del líquido intraocular, su fluido y drenaje, que forman parte de la salud del ojo, no se realiza con normalidad. Puede ocurrir a cualquier edad, más comúnmente en mayores de 40 años. Generalmente no produce ningún síntoma en la mayoría de los casos y la única manera de detectarla es con controles oftalmológicos anuales. Si no se diagnostica a tiempo conducirá a la ceguera.

Respecto a su tratamiento, existen varias opciones que van desde colirios hasta cirugía tradicional o láser. Las gotas para los ojos ayudan a controlar la presión del ojo, mientras que en la cirugía se realizan correcciones para que el sistema de drenaje funcione mejor. Cabe destacar que esta enfermedad es irreversible, por lo que su tratamiento está orientado al control de la misma.

● Degeneración macular relacionada con la edad: Su nivel de prevalencia es del 4% a nivel mundial. Es una enfermedad multifactorial, que ocasiona pérdida de visión central clara (es decir la que involucra mirar directamente hacia adelante como leer o conducir) severa e irreversible en personas mayores de 50 años y su incidencia aumenta con la edad. Consiste en el daño de la mácula del ojo, que es una parte de la retina y que facilita la visión de los detalles (de lejos y de cerca). Existen dos tipos de DMAE: húmeda y seca, siendo la seca la más común. Los factores de riesgo dependen de la edad, raza, historia familiar con esta condición, fumar cigarrillo, hipertensión, colesterol alto y sobrepeso.

Esta patología puede ser diagnosticada mediante: pruebas de agudeza visual, examen con dilatación de las pupilas o una tonometría (mide la presión dentro del ojo).

Sobre la prevención y tratamiento del Glaucoma y la DMAE:
Aunque no hay cura para el glaucoma, este puede prevenirse. Existen medios comprobados que ayudan a controlar la presión intraocular y a prevenir la pérdida de la visión.

● Lo principal para el manejo de la enfermedad es su diagnóstico temprano. Por ello, se recomienda hacer una cita para un examen ocular completo como mínimo cada año.
● El control de la presión intraocular es el objetivo más importante de la terapia del glaucoma. Cuando está controlada, el nervio óptico está menos expuesto al riesgo de ser lesionado y esto protegerá la visión.
● El glaucoma es una enfermedad crónica que requiere que los pacientes usen medicación de por vida, por ello es importante contar con revisiones programadas y
seguimiento profesional para vigilar la correcta administración del tratamiento.

De igual forma, la DMAE es una enfermedad incurable, pero que sí se puede controlar.

● Debido a que aumenta a partir de los 65 años, al cumplir los 50 se debe realizar un fondo de ojo (técnica que permite observar el interior del globo ocular para diagnosticar una enfermedad, o para comprobar la evolución de patologías como la diabetes o la hipertensión) de manera obligatoria.
● La única forma de dar un diagnóstico temprano de esta patología es a través del examen de la retina con pupila dilatada.
● En caso de identificar alguna alteración, el oftalmólogo sugerirá profundizar con estudios complementarios.
● El tratamiento depende del tipo de DMAE que padece el paciente.

○ Si es la seca, lo que hay que observar es la progresión. Actualmente se puede recetar vitaminas para que esa progresión se mantenga seca y no avance hacia la forma húmeda.
○ Si es la húmeda, existen medicamentos específicos a nivel intraocular que se pueden aplicar para mantener la retina en el mejor estado posible durante la mayor cantidad de tiempo en que se pueda.
○ Ambos son tratamientos de cuidado, es decir, tienen el objetivo de cuidar la visión que el paciente tiene e incluso inicialmente mejorarla, pero no son curativos. Por eso la importancia de la prevención.

Otras enfermedades silenciosas importantes:

● Errores de refracción no corregidos: Representa el 53% de discapacidad visual a nivel mundial de acuerdo a la OMS. Pueden llegar a ser moderadas o incluso graves. Éstas engloban la necesidad de lentes con medida.

● Cataratas: Su prevalencia alcanza el 25%. Es una de las patologías de la visión más comunes en la edad avanzada. Provoca visión borrosa debido al desgaste del cristalino (el lente del ojo).

● Retinopatía diabética: Constituye el 1%. Es generada por el deficiente control de la diabetes, causando alteraciones en la pared más interna del ojo y con ello la disminución de la visión.

“Visitar al oftalmólogo es el principal método de prevención de la ceguera, no hay otra forma de sustituir esta consulta, ya que allí se pueden diagnosticar y tratar enfermedades que si no se realiza de manera oportuna no se podrán revertir sus efectos, y generarán finalmente pérdida visual no recuperable”, indicó la especialista de Clínica Oftalmológica de Andes Visión.