David Correa Gavilánez, músico cañarense que brilla con luz propia

David Eduardo Correa Gavilánes, de 23 años de edad, es oriundo del cantón Cañar, y proviene de una familia de músicos, desde hace varias generaciones.

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David Correa Gavilánez
El Rock es otro género que practica David.

En diversas situaciones y ocasiones, hemos escuchado decir que “la música es la voz del alma”, este concepto que no se aleja de la realidad, según su contenido y mensaje, genera efectos. Es que grandes exponentes, considerados como los padres de la música a nivel del mundo, entre ellos Johann Sebastián Bach, Leopold Mozart y Giuseppe Verdi, nos dieron esa oportunidad de poder expresarnos a través de melodías, el sentir y muchas realidades.

Aunque en las tribus ancestrales ya se manejaban ritmos para dar mensajes, esta ha ido evolucionando, hasta estilizarse en “notas musicales”.

Todos por algunas circunstancias escuchamos música, hay para todos los gustos y edades, música de diversos géneros, interpretada con una variedad de instrumentos que nos alegran. Unos ritmos nos dan armonía, equilibrio, otros energía y algunos parecería que nos ponen melancólicos, en fin se ha demostrado que la música traspasa nuestros sentidos y genera reacciones. Parece un acierto que el ser humano actual, no puede vivir sin música.
Y es ahí precisamente, cuando desde nuestros pueblos nacen grandes prodigios para poner ritmo a esas cotidianidades, deleitarnos con sus ritmos y poner de manifiesto todo un bagaje cultural, expresado en poéticas notas.

En esta ocasión, nos sumergimos en la vida musical de un talento cañarense, que avanza con paso firme en el mundo de la música urbana y andina, alcanzando importantes logros, con ellos va haciendo conocer la cultura Cañari, tanto mestiza como ancestral.

David Eduardo Correa Gavilánes, de 23 años de edad, es oriundo del cantón Cañar, estudia el Octavo semestre de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Politécnica Salesiana de Cuenca.

David, proviene de una familia de músicos, desde hace varias generaciones, quizás a ello se atribuye que su herencia musical la lleva en las venas, ya que en Cañar sus antecesores fueron y siguen siendo grandes músicos reconocidos a nivel nacional, por su actividad artística.

Sus inicios

Su gusto por la música nace cuando en sus primeros años de vida, observaba cuando su padre, Renán Correa, músico de la Orquesta Explosound Band de esta ciudad, ensayaba con la banda, para luego salir a sus presentaciones; agrupación musical que es conformada por sus tíos y su papá. A sus 20 años de existencia como grupo, él joven artista también forma parte de ella.

“Recuerdo que cuando tenía presentaciones en Cañar, me gustaba acompañarlo, para ayudarle con lo que necesite. Cuando yo era pequeño, a las 5 años, me comenzó a enseñar el teclado y canto, además con mi padre salíamos a las serenatas por el Día de las Madres”.

Narra que a los 6 años, ingresa a estudiar música en la Academia de artes del Municipio, Rudecindo Ingavélez de su ciudad natal. El instrumento que más le llamó la atención fue el violín, pero tuvo que cursar un año interpretando la Flauta Dulce, luego de la mano del profesor José Guaraca (fallecido), estudió 5 años violín, al ser el único alumno en este instrumento, tuvo la posibilidad de ser parte de la docencia de la Academia, con lo que recibió su primera remuneración durante 3 años.

Después, recibe clases del docente William Vergara en la Universidad de Cuenca y director de la Sinfónica de Cuenca, con lo cual ha perfeccionado e ido aprendiendo guitarra popular, bandolina, acordeón y bajo.

Sus presentaciones

Sus presentaciones comenzaron a realizarse con contratos, por parte de la Casa de la Cultura Núcleo del Cañar, y en compañía de su padre. Luego en sus últimos años de colegio, empezó a incursionar en la música profesional, integrando grupos.

Fue integrante de bandas de Rock y Pop, del conocido grupo Urbana, del que tuvo que dejar por su estudio, que inició en Cuenca.

En esta ciudad forma parte del grupo de música andina, denominado Pumapungo que es de la Universidad Salesiana, en donde se inició en ritmos andinos y folklore, ya que antes no conocía este género, que además va ligado con la cultura y la identidad, en este grupo estuvo por dos años, aproximadamente lo que le sirvió para conocer valiosas amistades.

Entre sus grandes amigos, destaca la presencia del docente Juan José Andrade, que tiene un grupo independiente que le invitó a participar y ser parte de este grupo musical, pues con el grupo se dieron grandes oportunidades, como su primer viaje internacional en el 2016.
“Fue mi primera experiencia que la realicé gracias al apoyo de mis padres, fuimos con el grupo Takiwa a México al Estado de Jalisco Guadalajara, al Festival Colores del Mundo 2016, en donde participamos por un lapso de 2 semanas y media, siendo el marco musical del grupo de danza Yaguarkanchik, aquí se ponía en manifiesto toda la cultura de nuestro país, a través de sus canciones íconos y se compartía con otras culturas, hubo una masiva concurrencia”.

De todas estas experiencias, ha aprovechado para ser parte de la Orquesta Explosound Band, donde lleva cerca de 5 años interpretando la guitarra, teclado y violín.

“Son experiencias definitivamente enriquecedoras, tomo tanto del ritmo andino como del tropical mis conocimientos, la destreza, sobretodo se conoce más de la cultura y se sabe hacia dónde es la tendencia de la música en los últimos tiempos”.

David Correa también interpreta Rock Clásico con distintos tributos en inglés y español, siendo parte de la banda Suite Blues, además es parte del muy conocido grupo “Los del Camino”.
En el 2017 realiza su segundo viaje internacional a Pasto Nariño Colombia, donde participa en el Festival Guillermo Castellano, y lo califica de una experiencia inolvidable, por intercambiar la cultura, tradiciones y muchas manifestaciones.

Viaje a Chile

Desde el 10 al 19 de noviembre 2018, viajará a Chile, donde participará en el Festival “Desde el Fin del Mundo”, a realizarse en Santiago y Viña del Mar.
“Con mucha felicidad y agrado comparto, que llegaré a tocar en la Quinta Vergara de Viña del Mar”, expresa el joven músico cañarense.

Para David, la música andina nace de las más íntimas tradiciones y costumbres de cada pueblo, “hacer este tipo de música a más de los ritmos nacionales, es algo muy bonito porque nos identifica como ecuatorianos, en mi caso como cañarejo, pues representar a mi país, a mi tierra en otros países, es un orgullo que no se puede describir”.

Entre la cotidianidad de sus estudios y presentaciones a través de los diversos grupos o como solista, también dedica tiempo para grabar covers en violín, ya sea en música clásica, baladas, pop. En violín, realiza grabaciones caseras y comparte en redes sociales, tiene su página en YouTube.
Le gusta leer mucho y conocer de Historia universal, a través de documentales, también le gusta conocer sobre las culturas del mundo, a más que investiga sobre temas de su carrera.
David, se proyecta a mucho más con su música, sus instrumentos y su don de gentes, entre la humildad de sus expresiones y el amor por su terruño expresado en sus ritmos, lo hacen un noble hijo de San Antonio de las Reales Minas de Hatun Cañar.

Por Martha Calle Padilla.