Día Mundial de la Alimentación

En el año 1979, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), proclamó el 16 de octubre como el Día Mundial de la Alimentación, para fortalecer la solidaridad en la lucha contra hambre, desnutrición y pobreza.

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Día mundial de la alimentación

“…Son casi las doce del mediodía, un sol canicular calienta el ambiente de la ciudad, algunos van a comer en sus casas, otros acuden a los lugares cercanos a su trabajo para almorzar. En los restaurantes la dieta común tiene sopa, plato fuerte, jugo, a veces postre, casi siempre son infaltables papas cocinadas o fritas, fideo, arroz blanco, carne de pollo, cerdo, res, mote, canguil, tomate, cebolla, a veces pescado o maduro, está cargada de carbohidratos, grasa saturada, azúcares, proteína, faltan verduras, frutas, leguminosas y cereales que brindan fibra, vitaminas y minerales.
En otro lugar, hay un grupo de personas que ingieren comida chatarra, enlatada o industrializada, generalmente un snack (están en auge los pedazos de pizza) y una bebida carbonatada o una bebida energetizante, aquí priman colorantes, saborizantes, preservantes y transgénicos. Un grupo de albañiles, -mientras caminan de regreso a su trabajo-, apuran una gaseosa gigante y una funda de pan. Otros apenas pueden sobrevivir y comen lo que pueden, o no comen. Son cinco formas de alimentarse, observadas alrededor de unas cuadras en una ciudad latinoamericana…”
¿De qué depende una buena alimentación? ¿Cuáles son las determinantes y determinaciones de la alimentación?
Es inminente pensar en alimentarse bien
En el año 1979, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), proclamó el 16 de octubre como el Día Mundial de la Alimentación, para fortalecer la solidaridad en la lucha contra hambre, desnutrición y pobreza. Este 2018, el mensaje se concentra en el cambio climático y su influencia negativa en la agricultura, por lo tanto en la alimentación y en la salud, “Nuestras acciones, son nuestro futuro, Hambre Cero para 2030, es posible”.
La FAO pretende mostrar los beneficios de una alimentación sostenible, segura y saludable y sensibilizar al mundo en: ¿por qué millones de personas en países en vías de desarrollo, no tienen acceso a los alimentos?, ¿por qué en los países hiperdesarrollados no hay alimentos diversos? y ¿por qué en muchos países hay nutrición inadecuada y deficiente que desata obesidad, sobrepeso, anorexia, diabetes, malnutrición, desnutrición?
La alimentación en el mundo está influenciada por determinantes y determinaciones como estilos y modos de vida en el consumo, ingreso económico per cápita, influencia de la industria cultural (medios de comunicación masiva, redes sociales), publicidad, contaminación ambiental: agrotóxicos, agroquímicos, antibióticos, hormonas, monocultivo, monopolio en siembra, cosecha, distribución y comercialización.
Una alimentación consciente es aquella considerada saludable, diversa, nutritiva y equilibrada, ingerida en cantidades adecuadas, en horarios fijos, que siempre está acompañada de la práctica de una actividad física, social y mental, traducida en deporte, arte y ocio. Hay que realizar cinco comidas diarias, tres principales y dos colaciones, combinando todos los grupos de alimentos que nos proporcionen los micronutrientes para un correcto desarrollo y buen funcionamiento de nuestro cuerpo.
Entre los grupos de alimentos, tenemos en primer lugar a las frutas y verduras que contienen agua, azúcares, fibra, vitaminas y minerales; en segundo lugar están los cereales y tubérculos que proporcionan energía y micronutrientes. En tercer lugar tenemos las leguminosas que nos brindan proteínas, grasas y vitaminas. Los alimentos de origen animal como carne, huevos, leche, queso, yogurt, también proporcionan proteínas. Es importante controlar la ingesta de azúcares y grasas y beber muchos líquidos como jugos de frutas y agua.
Buscar la solución a los problemas de hambre, desnutrición y malnutrición debe ser una tarea urgente de las naciones, continentes, organismos mundiales, gobiernos, como política de Estado y de la población en conjunto, en donde agricultores, campesinos, movimientos urbanos, movimientos agroecológicos, nutricionistas, médicos, trabajadores de la salud, profesionales de la agricultura y veterinaria, biólogos, ambientalistas, economistas, jueguen un papel fundamental para alcanzar la meta: “Hambre Cero en el año 2030”, enmarcada dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que en entre uno de sus acápites señala: “poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, promover la agricultura sostenible y el acceso a una alimentación saludable”.
Algunos factores alimentarios en Ecuador
En el año 2018, el Ministerio de Trabajo estableció el Salario Básico Unificado en 386,00 USD, mientras que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la Canasta Familiar Básica es de 712,66 USD, súmese a esto la tasa de desempleo en 4,4 % y de subempleo en 18,3%, sin duda un determinante económico en contra de la alimentación sana por el bajo poder adquisitivo, la inflación y los costos elevados de los productos que adquieren los integrantes de los hogares. Ocurre entonces que algunas comidas son reemplazadas para saciar el hambre, pero no tienen los nutrientes necesarios, por ejemplo la leche es substituida por bebidas gaseosas; los cereales, leguminosas, frutas, carnes son reemplazados por carbohidratos y azúcares como papas fritas, pan, fideos, caramelos, chocolatinas, fast food enfundada. Ojo, en los últimos años hay un alarmante consumo de energetizantes en niños y jóvenes, sin descartar a los adultos, a esto se debe agregar altas tasas de consumo de cigarrillo y alcohol.
Otro determinante es el de la salud, así el Plan Nacional Intersectorial de Alimentación y Nutrición 2018-2025 del Ministerio de Salud, concluyó en un estudio que, seis de cada diez ecuatorianos tienen sobrepeso y obesidad. Mientras la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2015) señaló que el 29,9% de niños de 5 a 11 años tienen sobrepeso y obesidad. Por otro lado, la Subsecretaria de Vigilancia de la Salud Pública, anuncia en un estudio a octubre de 2018, que la Desnutrición aguda severa se da en alto grado en las provincias de Guayas 15,24 %, Manabí 14,10 % y Esmeraldas 12,38 %, mientras que la Desnutrición aguda moderada se da en las provincias de Guayas 20,70 %, Pichincha 14,12 % y Manabí 10,12 %.
Los desórdenes nutricionales comienzan en la niñez, cuando hay la interrupción de la lactancia materna y las vacunas, enfermedades infecciosas, además de poca actividad física; en la adolescencia las causas son la malnutrición, problemas sociales, uso de cigarrillo, alcohol, drogas, embarazo prematuro, enfermedades de transmisión sexual; en la adultez, una dieta poco saludable, estrés, uso de cigarrillo, alcohol, drogas, sedentarismo; y, en la adultez mayor hay factores como los servicios de salud inadecuados, depresión y sedentarismo.
Alimentación Ancestral versus Alimentación Moderna
En el proyecto Alimentos Sagrados Que Sanan, realizado en las provincias de Cañar, Azuay y Loja en las líneas de Seguridad, Soberanía y Decolonialidad Alimentaria, analizamos en una parte del estudio exploratorio la alimentación ancestral versus la alimentación moderna, concluyendo que la primera, mediante la ingesta de alimentamos saludables, mantiene un microbioma saludable, mientras que la segunda por la ingesta de alimentos alterados, -que contienen agrotóxicos, agroquímicos, hormonas, antibióticos, transgénicos-, provoca un microbioma alterado, por lo tanto hay enfermedades y el uso exagerado de antibióticos que acrecienta la Resistencia Bacteriana.
En la alimentación ancestral con comida natural, en dosis adecuadas y la cantidad de especias justas, hay una digestión adecuada; en siembra, cosecha y cocción de alimentos hay comunitarismo; la premisa es alimentarse bien, en familia y en casa, para vivir sanamente por los estilos y modos de vida pausados, adquiriendo los alimentos en redes agroecológicas y mercados para fomentar el comercio justo. En este tipo de alimentación se presentan los enfoques de Salud de los Ecosistemas y Madre Tierra Una Sola Salud, en un proyecto de vida que fomenta el diálogo de saberes y el cuidado de las semillas originarias, así como una dieta nutritiva, diversa y equilibrada.
En la alimentación moderna, que prioriza la comida industrializada, en dosis exageradas y el uso indiscriminado de especias, hay una digestión inadecuada; en la ingesta excesiva de alimentos hay consumismo; la premisa es alimentarse para saciar el hambre por los estilos y modos de vida acelerados, obteniendo los alimentos en supermercados y cadenas de súper alimentos. En este tipo de alimentación se priorizan los enfoques de una Sociedad mercantilista, así como la Mercantilización de la vida, es una forma de subsistencia fundamentada en la publicidad, consumo y una dieta basada en comida industrializada que generalmente contiene sal, azúcar, harina refinadas y arroz blanco.
Foro Seguridad Alimentaria y Nutricional
Entre exposiciones, paneles y exhibiciones de materiales, por el Día Mundial de la Alimentación, este evento se realizó en la ciudad de Cuenca bajo la organización de la Universidad de Cuenca, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) y Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de fomentar la conciencia y las acciones en la lucha contra hambre, malnutrición y pobreza, para garantizar la seguridad alimentaria y dietas nutritivas para todos; así como promover estrategias nutricionales, para mejorar la disponibilidad de alimentos; y, estimular una mayor atención a la producción agrícola que promueva la transferencia de tecnologías para incidir en la necesidad de rescatar la identidad alimentaria.
Entre las conferencias destacaron los temas: Plan Intersectorial de Alimentación y Nutrición, Soraya Yamunaque, Ministerio Salud Pública; Sistemas Alimentarios Sostenibles al 2030, José Torres, Responsable del área de Seguridad Alimentaria de la FAO en Ecuador; Microbioma, nutrición y salud, Patricio Matute, ReAct Latinoamérica; La mujer rural y su importante participación en la seguridad alimentaria y nutricional, Otilia Cordero, Universidad de Cuenca; Las pérdidas poscosecha y la falta de inocuidad de los alimentos a nivel de la comercialización mayorista de productos agrícolas y su impacto en la seguridad alimentaria, Margarita Baquero. (I)

Patricio Matute-García
Lic. Gestión para el Desarrollo Socio-Cultural
Proyecto Alimentos Sagrados Que Sanan, ReAct Latinoamérica